• Tras varios meses apartada de los escenarios por problemas de salud, Concha Velasco regresa con fuerza para protagonizar Olivia y Eugenio.


La actriz vallisoletana confiesa que esta función, que define como “un canto de alegría, amor y esperanza”, era lo que necesitaba tras superar una enfermedad que le ha “cambiado la vida”. Y es que Olivia y Eugenio, escrita por el autor peruano Herbert Morote, es la sincera confesión de una mujer, Olivia, a la que se le ha diagnosticado un cáncer terminal, y la relación que mantiene con su hijo Eugenio, que tiene síndrome de Down.

Saldando cuentas

“Al igual que Job, Olivia ajusta cuentas con Dios, quejándose de la cruel vejez que se lleva poco a poco órganos vitales que le permitían vivir dignamente”, dice Morote. Y también lo hace con su marido fallecido, su madre, amigos, médicos y “todos aquellos que presumen de ser normales”, añade el autor.

A él, la historia no le es extraña, pues tiene un hijo de 45 años con esta alteración genética. Y en su texto ha reflejado todos los contrasentidos y sinsabores que le reportan sociedades como la nuestra a personas como Eugenio.

Con Hugo Aritmendiz en otra escena de la función.

Por eso, Olivia no oculta su preocupación por el futuro de su hijo cuando ella desaparezca. Como reconoce sin pudor el rechazo que sintió al ver a Eugenio por primera vez; o relata su enamoramiento repentino del pequeño durante la lactancia, y cómo desde entonces busca un lugar en el mundo para él.

Cerrando heridas

Olivia abre su corazón porque “necesita sacar el pus que siente en su cuerpo y en su alma, y que entre la sangre nueva que necesita para vivir, que es Eugenio”, le dijo José Carlos Plaza a una reticente Concha para convencerla de interpretar a Olivia. Y estas palabras hicieron reaccionar a la actriz, que ha vuelto a ponerse en manos de su director fetiche para esta función.

“Había demasiados paralelismos entre el trance de Olivia y mi reciente enfermedad, y eso me hacía difícil interpretarla”, reconoce Concha. Ahora, se confiesa “feliz de vivir plenamente a Olivia”, de la que dice estar “aprendiendo mucho”.

Y si Eugenio salvó a Olivia de sus demonios y del suicidio enseñándole que “el amor lo puede todo”, Rodrigo Raimondi y Hugo Aritmendiz, los dos actores que se turnan para interpretar al hijo de Olivia, han salvado a Concha. “He ido enamorándome de ellos, son seres puros, honestos, y muy cariñosos”, relata.

Con esa bondad, ingenuidad y ternura, esperan llegar también al corazón del público.


La Velasco, una grande

Este verano, Concha nos tuvo a todos pendientes de un hilo, a causa de una serie de enfermedades en cadena que la obligaron a abandonar la exitosa Hécuba con la que estaba de gira, para someterse a varias operaciones. Meses después, con 12 kilos menos y algunas restricciones médicas, esta grande de nuestros escenarios vuelve a retomar las riendas de la que es su gran pasión: su profesión, “con las mismas ganas y la misma pasión”.

La actriz asegura que lo único que ha cambiado la enfermedad son sus “prioridades”. “Ahora quiero cuidarme más. Quiero ser feliz”, afirma. Y hace una promesa firme: “No pienso morirme en el escenario; es una falta de educación”, dice con humor.



  • OLIVIA Y EUGENIO
  • Teatro Bellas Artes: C/ Marqués de Casa Riera, 2
  • HORARIOS: Martes a viernes, 20:30h. Sábados, 19:30h. Domingos, 19:00h. 
  • FECHAS: Del 6 de noviembre de 2014 al 25 de enero de 2015
  • PRECIOS: Desde 22


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