• El Teatro Valle-Inclán nos cuela en una pensión de posguerra con el estreno de La pechuga de la sardina.



El dramaturgo gallego Lauro Olmo intentó reflejar el ambiente de miseria resignada de la España de principios de los sesenta en su obra La pechuga de la sardina, un título que ahora dirige Manuel Canseco en el Centro Dramático Nacional.

Son las historias de varias mujeres muy diferentes las que sirven al autor para mostrarnos el mundo de esa época, en el marco de una pensión donde “el ambiente se vuelve asfixiante y desvitalizador, convirtiéndose en un personaje más de la función”, explica Canseco.

Nuria Herrero y Víctor Elías.
María Garralón y Juan Carlos Talavera.
Jesús Cisneros y Alejandra Torray.
Retrato femenino

El maltrato, la soledad, el miedo a envejecer, la opresión de la sociedad a través de la educación, pero también el amor y la pasión forman parte de las vidas de estas féminas, a las que dan vida María Garralón, Alejandra Torray, Natalia Sánchez, Amparo Pamplona, Cristina Palomo, Nuria Herrero, Marta Calvó y Marisol Membrillo.

Ellas representan la ilusión de la joven que se guarda para el matrimonio; la chica de pueblo que llega a la ciudad huyendo de una madre represora y acaba embarazada; la mujer que va entrando en años y tiene miedo a envejecer sin haber encontrado el amor; la que está de vuelta de todo; la maltratada; y la que ha secado su vida en principios que la ahogan y que intenta imponer a los demás para no reconocer su fracaso.

Y, junto a ellas, un grupo de hombres, interpretados por Jesús Cisneros, Víctor Elías, Manuel Brun y Juan Carlos Talavera, “prototipos masculinos” que no salen muy bien parados en la función. “El que no es un chulo, es un borracho o un maltratador”, afirma Torray.

Personajes que, pese a vivir en los sesenta, “son muy actuales”, y cuyas “preocupaciones y alegrías nos sonarán a todos”. Y es que, según afirma Canseco, “La pechuga de la sardina no es ni más ni menos que un trozo de vida, de una vida que pesa inexorablemente e inevitablemente sobre los personajes”; y nosotros podremos observarla pasar como “fisgones”, por la disposición a tres bandas del público que ha preparado el director.



  • LA PECHUGA DE LA SARDINA
  • Teatro Valle-Inclán: Plaza de Lavapiés, s/n
  • HORARIOS: Martes a sábado: 19:00h. Domingos: 18:00h. 
  • FECHAS: Del 25 de febrero al 29 de marzo de 2015
  • PRECIOS: De 12€ a 24


DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, pon aquí tu nombre