• Se estrena Mi última noche con Sara, un musical que rinde homenaje a la actriz y cantante de Campo de Criptana.


Cuenta Eva Manjón que, desde pequeña, sintió una atracción especial por Sara Montiel. “Siendo niña la imitaba en las reuniones familiares”, relata. Ella, que quería ser actriz, encontró en Sara un modelo del que le atraía todo: “su belleza, sus películas, su forma de cantar, de posar” y hasta “su forma de fumar”. Una atracción que se convirtió en pasión cuando leyó sus memorias. “Me enganché a su forma de ver la vida, de soñar, de trabajar, de amar”, explica.

El parecido es más que razonable.

Y es precisamente esa mujer “valiente, fuerte y auténtica” la que Manjón ha intentado reflejar sobre el escenario en Mi última noche con Sara, un espectáculo escrito y dirigido por David Planell, que nos traslada a una noche de 1962.

Todo transcurre en un estudio de grabación, al que Sara llega “furiosa” tras un incómodo incidente con su productor, Julián Amezcua (Rodrigo Poisón o Ignasi Vidal), durante una corrida de toros en Las Ventas.

Apoyada siempre por Curro (Jesús Lara), su entrañable asistente y fan incondicional, y presionada por el que hasta ahora ha sido su jefe para que no le deje en la estacada, con ella viviremos una intensa noche, que dará juego para conocer los entresijos y anécdotas de la vida de Sara, mientras escuchamos en directo sus temas más famosos, interpretados por Manjón.

La actriz, que tiene claro que “ni aunque viviera cien vidas llegaría a emanar la belleza, fotogenia y el talento y magnetismo de Sara”, confiesa que ha estudiado sus movimientos, su forma de cantar y bailar, y, por supuesto, su forma de fumar, para rendirle, “con todo el cariño y la admiración”, este “personal homenaje”, que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Campo de Criptana, ciudad natal de La Montiel.


La gran diva española

Vino al mundo un 10 de marzo de 1928 en Campo de Criptana (Ciudad Real), en el seno de una familia humilde, que la bautizó como María Antonia Alejandra Elpidia Isidora Abad Fernández.

Debutó en el mundo de la interpretación con 16 años. Fue junto a Fernando Fernán Gómez en Empezó en boda, la película donde le dieron su primer beso. Pero fue El último cuplé, de Juan de Orduña, la cinta que le dio fama internacional.

Se convirtió en la primera española en pisar Hollywood, donde, entre otros, trabajó con Burt Lancaster, Gary Cooper o James Stewart.

El famoso «Fumando espero» de Sara Montiel.

Rodó más de cincuenta películas entre España, México, Estados Unidos, Italia y Francia, por las que recogió varios premios; e incluso llegó a actuar en la URSS en plena Guerra Fría. Sin embargo, en 1974, a los 46 años, decidió dejar el cine, no así los escenarios, donde se mantuvo activa hasta su muerte, en 2013, cuando contaba 85 años y aún seguía haciendo galas.

La actriz se casó cuatro veces y tuvo una larga lista de amantes llena de nombres míticos de la historia y la cultura del siglo XX. Su primer amor fue el dramaturgo Miguel Mihura, quien le enseñó a leer; después llegaría el poeta León Felipe, exiliado en México. El director Anthony Mann fue su primer marido; el Nobel Severo Ochoa, su gran amor; y hasta Ernest Hemingway, quien le enseñó a encender los puros como sólo ella hacía, cayó rendido a los encantos de Saritísima.



  • MI ÚLTIMA NOCHE CON SARA
  • Teatro Rialto: Gran Vía, 54
  • HORARIOS: Martes, 20:30h. 
  • FECHAS: Del 24de enero al 11 de abril de 2017
  • PRECIOS: De 14€ a 23


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