• Rodeados de música y poesía, Daniel Ibáñez y su pareja, Eva Rubio, pasan la cuarentena intentando poner su granito de arena sacando su vena más solidaria.


Desde el 18 de marzo tendría que estar representando Entusiastas en El Pavón Teatro Kamikaze. Pero este montaje, que habla de “la pasión por crear y la pretensión de vivir de ello sin que el deseo parezca una utopía”, ha tenido que ser suspendido y espera una nueva ubicación en la programación de esta sala madrileña una vez se levante la cuarentena.

Sin embargo, Daniel Ibáñez no pierde la sonrisa. Contagiado de ese “espíritu solidario” que recorre nuestros país estos días, disfruta del encierro en compañía de su pareja, la también actriz Eva Rubio, intentando hacérselo más llevadero a su vecina de rellano, Pepita, que vive sola, sorprendiéndola en su 88 cumpleaños con canciones, besos y abrazos a distancia, y una caja de bombones.

#yomequedoencasa_daniel-ibañez
Las canciones de Silvio Rodríguez acompañadas a la guitarra son parte de su banda sonora.

Y es que a este joven, al que podemos ver en varias series españolas de estreno en distintas plataformas (La valla, Caminantes y Caronte), le gusta tocar la guitarra acompañado de la voz de su chica, sobre todo Silvio Rodríguez, un clásico que estos días no falta en su repertorio doméstico.

Juntos también hacen ejercicio, para mantenerse en forma, leen poesía y están escribiendo un cortometraje, que “tienen mucho que ver con lo que nos está sucediendo”.

Su recomendación para sobrellevar el confinamiento pasa por la serie Sucession y por dos libros: uno de “poesía feminista”, Una primavera permanente, de Albanta San Román; y La conjura de los necios, un clásico que está “releyendo”.

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