Sergio Peris-Mencheta alimenta
su alma con el teatro

Tempestad

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“Dirijo porque me gusta jugar, y actúo
por lo mismo”

Conocido más por sus papeles en cine y televisión, Sergio Peris-Mencheta no se prodiga mucho en los escenarios, pero ha trabajado en las tablas a las órdenes de grandes como Tomaz Pandur o Bigas Luna. Dice que el teatro le “sana el alma”, le da la vida, pero entiende esa vida como un juego, como una oportunidad para crear, que sólo puede poner en práctica como director.

Tras dirigir Incrementum, un texto de Georges Pérec en el que capitaneó a seis actrices; y Un trozo invisible de este mundo, de Juan Diego Botto; ahora se pone al frente de una versión de La tempestad, de Shakespeare, sólo para hombres.

Un juego

¿Qué es para ti el teatro?
Un acto de amor y entrega en directo. Pero también es un rito, algo sagrado. Y, sobre todo, creo que el teatro es juego.

¿Empleas el juego como fórmula de trabajo?
Sí. De hecho, dirijo porque me gusta jugar, y actúo por lo mismo. Aunque a los actores no nos dejan jugar mucho, y eso me enfada, porque es una auténtica pesadilla salir todos los días al escenario a hacer algo en lo que no crees. Dirigir es mi forma de rebelarme.

Esa libertad que reclamas, ¿se la ofreces a tus actores?
Doy ese margen. Para este montaje, cada uno leyó la versión que quiso, y nos juntamos para jugar, con el texto como excusa. Tuvimos dos meses y medio de talleres previos (de clown, de cuerpo, de percusión, de creación musical…), que nos sirvieron para conocernos y hacer propuestas.

¿Cómo es el Peris-Mencheta director?
Bastante pesado: voy a todas las funciones, porque aprendo mucho viendo cómo reacciona el público; y todos los días propongo cambios que creo pueden mejorar el montaje. Yo no me tomo la dirección como un trabajo alimenticio, es algo que me alimenta el alma.

¿Y habría algún director teatral al que le dirías que sí?
Seguramente si Andrés Lima o Miguel del Arco me propusieran hacer una locura de las suyas, no me lo pensaría mucho, porque creo que nos gusta lo mismo. Llevan mi línea de trabajo: hacen talleres, prueban cosas nuevas, juegan, rompen con lo establecido. Y entre los extranjeros, me quedo con Declan Donnellan, Simon McBurney (Complicité) y, por supuesto, Peter Brook.

¿Tienes alguna propuesta para trabajar sobre el escenario?
Me han hecho varias: Hamlet, Macbeth, y Julio César. Y me he quedado con el Julio César que dirigirá Paco Azorín, y en el que haré de Marco Antonio, porque siento que es el personaje que me toca, a pesar de que la interpretación de Marlon Brando me pesa como una losa…


Una escena de «Tempestad». ©Guillermo Casas

Dentro de la tempestad

La compañía Barco Pirata nos invita a desembarcar en medio de una tempestad llena de música, humor e imaginación. Una tempestad totalmente masculina, en la que 5 actores y 3 músicos dan vida a los más de 20 personajes de este texto de Shakespeare, que nos muestra “todos los recovecos de la búsqueda del poder y su ostentación”, asegura el director.

Su propuesta pretende “acercar al público a la acción, y hacerle partícipe de lo que sucede visual y, sobre todo, sensorialmente”.

Y es que Tempestad “es un espectáculo para los sentidos, en el que, desde su entrada, el espectador se siente parte de la isla, pisa descalzo su tierra, siente la brisa marina en el rostro, saborea sus exóticas bayas, y se envuelve de la música que surge de las propias entrañas de la tierra, y de los ruidos de los seres que habitan el lugar”, describe Peris-Mencheta.



  • TEMPESTAD
  • Naves del Español: Paseo de la chopera, 14
  • HORARIOS: Martes a sábado, 20:30h. Domingos, 19:30h.
  • FECHAS: Del 20 de diciembre de 2012 al 20 de enero de 2013
  • PRECIOS: Desde 16,50


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