• Amparo Baró regresa a las tablas como la matriarca narcodependiente de una familia americana de la que también forma parte Carmen Machi.


Ha estado once años alejada de los escenarios, pero Amparo Baró no pudo negarse a la propuesta de Gerardo Vera de dar vida a la matriarca protagonista de Agosto (Condado de Osage), del norteamericano Tracy Letts, y compartir escenario, por primera vez en su carrera, con su gran amiga y compañera en 7 vidas Carmen Machi, que da vida a una de sus hijas.

El calor…

La función nos traslada al Condado de Osage (Oklahoma), en pleno corazón de Estados Unidos, un lugar donde en agosto el calor es insoportable. Y la sensación de agobio se amplifica aún más hasta resultar insoportable en la enorme casa en las afueras en la que se desarrolla la acción.

Sanchis, Machi y Borrachero son las hijas de Baró.

Allí viven Beverly y Violet Weston. Él (Miguel Palenzuela), es un alcohólico, y ella (Baró), es “una mujer empastillada, muy compleja y egoísta, a la que le gusta conseguir lo que quiere a toda costa”, describe la veterana actriz. Y, en este caso, lo que quiere Violet es “recuperar a sus hijas, adultas todas, que ya se han marchado de casa y hacen sus vidas fuera del alcance de la absorbente y mordaz madre”, explica Baró.

La excusa perfecta para conseguir su propósito aparece en el momento en que Beverly, su marido, desaparece. Será entonces cuando todos los Weston vuelvan a reunirse en la casa familiar. Una casa que “se descompone, ha envejecido, donde parece que los cimientos se pudren”, dice Luis García Montero, encargado de la versión de la obra. Un espacio que ha sufrido los mismos estragos que las relaciones entre los miembros de esta familia.

Baró y Abascal son hermanas en esta función.
La reunión

Por eso, cuando todos vuelven a juntarse de nuevo, la aparente calma desaparece, las formas se pierden, y explota una enorme tormenta de verdades reprimidas y secretos inquietantes, que poco a poco se irán descubriendo, hasta dejar al descubierto la verdad de esta familia que, según Baró, “podría ser la de cualquiera, y pasar en cualquier parte del mundo”.

Odio, ambición, envidias, incesto, adicciones, mentiras, desamor… son sólo algunos de los ingredientes de esta impactante historia, que recibió el Pulitzer de teatro en 2008, además de cinco premios Tony en 2008, incluido el de mejor obra del año.

Gerardo Vera, que esta temporada se despide de la dirección del Centro Dramático Nacional, se ha puesto al frente de este montaje, cuya escenografía, una enorme casa de dos plantas, ha dejado en manos de Max Glaenzel.

Escolar es hija de Machi y Seresesky da vida al ama de llaves.

El reparto es realmente excepcional. Además de Baró, Palenzuela y Machi, están Alicia BorracheroSonsoles Benedicto, Irene Escolar, Gabriel Garbisu, Clara Sanchis, Antonio Gil, Markos Marín, Chema Ruiz, Marina Seresesky y Abel Vitón.

Todos ellos te invitan a visitar su mansión familiar, en cuyo ambiente flotan los secretos, el calor, el humor negro, unas altas dosis de tensión dramática, intriga y gran teatro psicológico. Una obra que, en opinión de Baró, “se convertirá en un clásico, porque está escrita con una gran sabiduría y un gran conocimiento del ser humano”.



  • AGOSTO (CONDADO DE OSAGE)
  • Teatro Valle-Inclán: Plaza de Lavapiés, s/n
  • HORARIOS: Martes a sábado, 19:00h. Domingos, 18:00h. 
  • FECHAS: Del 7 diciembre de 2011 al 19 de febrero de 2012
  • PRECIOS: Desde 7,50


DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, pon aquí tu nombre