• El Teatro Lara pone en venta un piso que lo tiene todo para interesar al comprador: buen precio, buena zona y mejores vistas. Sólo hay un ‘pero’: lleva inquilino incluido…


“Se vende piso. 100 metros cuadrados, buena zona, excelentes vistas y muy buen precio. Sólo hay un pequeño inconveniente: lleva inquilino incluido”. Un anuncio de estas características sirvió de inspiración al dramaturgo y director Juan Carlos Rubio para escribir 100 m2.

“Al leerlo, no salía de mi asombro… ¿Se vende piso con inquilino?”, comenta el autor, quien confiesa que la curiosidad le llevó a visitar la casa y conocer el por qué de un asunto tan “truculento”. “El agente inmobiliario me explicó que la propietaria vendía su vivienda a ese precio tan razonable con la condición de vivir en ella hasta su fallecimiento que, según repitió varias veces el avispado intermediario, no podía estar muy lejano, dada la avanzada edad de la señora”, resume Rubio.

Él no compró el piso, pero la experiencia le sirvió para crear esta historia “de amistades y soledades, de presentes y de futuros que quizá no lleguen nunca, porque, como decía John Lennon, ‘la vida es aquello que te va sucediendo mientras tú estás ocupado en hacer otros planes’”, apunta este cordobés.

Miriam Díaz Aroca y Mª Luisa Merlo durante la función.

Esta historia sube ahora a los escenarios “con el mejor reparto que nunca pude soñar”, dice Rubio: María Luisa Merlo, Miriam Díaz-Aroca y Jorge Roelas. Los tres nos han hablado de sus personajes.

Miriam Díaz-Aroca

Es Sara, la interesada en comprar el piso, que reúne todas las características que desea: bajo precio, luz, y hermosas vistas. El “pequeño inconveniente” de la inquilina no parece afectarla, pues espera que, con su edad e historial clínico, fallezca pronto.

¿Cómo es Sara?
Es seca, muy seca. Controladora y planificadora. Es jefa y le gusta mucho mandar. Tiene eso en común con Lola, como la soledad, que es lo que las acaba uniendo.

Nada que ver contigo…
En absoluto. De hecho, he tenido que despojarme de mi romanticismo, del sentido del humor y la espontaneidad para enfundarme el traje de Sara. Me ha costado mucho aceptarla, porque la juzgaba, hasta que el director me dijo que no me sintiese mal por lo que ella decía o hacía, porque no era yo.

Es tu primer papel dramático…
Sí, era un reto para mí, y me impacta haber conseguido defender un personaje tan contenido, tan perfeccionista; al que la vida le da la oportunidad de ver el arco iris.


María Luisa Merlo

Interpreta a Lola, “la inquilina que tiene que morir para que Sara ocupe el piso”, explica Merlo. Un papel que, dice, es “un regalo que la vida me ha hecho”.

¿Cómo es Lola?
Es una mujer con un carácter muy fuerte, mucho sentido del humor y mucha ironía. Está muy sola y desahuciada por los médicos, pero es una gran rebelde, que sigue fumándose una cajetilla diaria.

Pero tú sí te cuidas…
Sí, claro. Yo, por la salud, lo dejo todo. En eso, Lola no tiene nada que ver conmigo.

¿Qué ha sido lo más difícil?
Me costó mucho no poder mostrar sentimientos, porque a Lola no le van ‘las cursiladas’, como dice ella.


Jorge Roelas

Es el agente inmobiliario que hace que las dos protagonistas se conozcan.

¿Cómo es tu personaje?
Es un hombre tierno y divertido, que no termina de encontrar su lugar en el mundo. Aporta el toque cómico a la obra, y es un personaje que ha ido creciendo durante los ensayos y que Rubio ha ido adaptando a mí.

¿Por qué debería venir la gente a ver esta obra?
Porque se lo van a pasar fenomenal, porque van a reír y llorar. Se van a emocionar.



  • 100 M2
  • Teatro Lara: Corredera Baja de San Pablo, 15
  • HORARIOS: Miércoles a viernes, 20:30h. Sábados, 19:00h. y 21:30h. Domingos, 19:00h. 
  • FECHAS: Del 12 de enero al 27 de febrero 2011
  • PRECIOS: Desde 15


DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, pon aquí tu nombre