• Protagoniza la versión actualizada que la compañía Venezia Teatro ha hecho del Tartufo de Molière.


Un “seductor de incautos”. Así es como Venezia Teatro quiere mostrar a Tartufo en su versión de la historia sobre la falsa devoción y la hipocresía creada por Molière, que la compañía madrileña lleva a escena en lo que supone su cuarto montaje.

Con el objetivo de ayudarnos a “descifrar a los tartufos que vagan acechándonos”, el director, José Gómez Friha, ha intentado acercar a nuestra realidad esta obra escrita en el siglo XVII. Y lo ha hecho a través de una versión que firma Pedro Víllora, y en la que el Tartufo que interpreta Rubén Ochandiano se presenta como “un embaucador” que “sólo con la palabra acaba arrasando a una familia entera”, explica.

La historia de un desahucio

Desde la sinceridad, y estudiando la psicología de este personaje que ha ido enamorándole “poco a poco”, Ochandiano ha intentado crear un Tartufo que “vive con fanatismo su vínculo con lo divino”, y tan inteligente, que “genera la duda sobre si es una víctima o un verdugo; si es pura maldad o pura verdad”, relata el actor.

Como el “perverso narcisista”, una patología que Ochandiano ha querido otorgarle a su creación, Tartufo identifica las debilidades y virtudes del prójimo; se acerca a los que puede manejar a su antojo, y se aleja y recela de los que le identifican como un impostor.

De ahí que, con la promesa de un bienestar espiritual, seduzca a Orgón, al tiempo que intenta establecer derechos sobre su hija, su esposa y, finalmente, sobre los bienes materiales del que en principio le acoge en su casa y su familia para sacarlo de la mendicidad.

El resto del elenco de la función.

Una generosidad que en esta versión no se ve premiada como en el original, donde la justicia del rey impide que “el malvado acaparador culmine su dudosa azaña”. Por el contrario, en este Tartufo, el impostor, Víllora ha prescindido de este “final tan postizo como improbable” con la intención de “contar a día de hoy lo que pasaría con este personaje”, que el autor de la dramaturgia equipara a “un especulador” que, “a la manera de algunos bancos, exige la satisfacción de una deuda poniendo a Orgón y su familia en la calle”, es decir, desahuciándoles. Un final con el que, a juicio de Gómez Friha, “Molière estaría de acuerdo”.

Invirtiendo los colores de cielo e infierno, la compañía –que completan sobre el escenario Marian Aguilera, Vicente León, Nüll García, Ignacio Jiménez y Esther Isla– ha decidido usar un vestuario “atemporal y conceptual”, donde el azul representa a quienes están en contra de Tartufo, y, el rojo, a los que se muestran a su favor. Y donde los rasgos de cada personaje quedan reflejados en su ropaje.



  • TARTUFO, EL IMPOSTOR
  • Teatro Fernán-Gómez: Plaza de Colón, S/N
  • HORARIOS: Martes a sábado, 20:30h. Domingos, 19:30h. 
  • FECHAS: Del 17 de noviembre al 11 de diciembre de 2016
  • PRECIOS: De 14€ a 16


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