Roberto Álvarez

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Traicionado por Natalia Millán en el “Anfitrión”, de Plauto (2012).
Con Ricardo Gómez representando “La orestíada”. ©Jero Morales

Entre griegos y romanos

Los clásicos griegos y latinos tienen su hueco en el currículum vitae de este actor asturiano. Se metió en la piel de Sísifo (castigado a empujar cuesta arriba por una montaña una piedra una y otra vez) en 2011 al protagonizar El instante del absurdo, de Chus Gutiérrez, en la única edición del Festival de Mérida dirigida por Blanca Portillo. Y allí estrenó un año más tarde Anfitrión, de Plauto, a las órdenes de Juan Carlos Pérez de la Fuente, ya con Jesús Cimarro al frente del certamen internacional. Su último paso por el Teatro Romano emeritense fue en 2017, cuando José Carlos Plaza le dirigió en La orestíada, de Esquilo, que protagonizó junto a Ana Wagener, Juan Fernández, Amaia Salamanca y Ricardo Gómez, entre otros.

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