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Risoterapia con José Mota

Dos tontos y yo

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Retrato de ©Nelson Pará

“El humor es el pataleo del ciudadano,
el derecho a la protesta y al desahogo,
y los cómicos lo usamos como terapia”

Desde hace años, se ha convertido en el plato principal de la Nochevieja de muchas familias españolas, que despiden el año riendo con el humor de este montieleño de signo zodical Cáncer, que canta, baila, parodia, escribe guiones, dobla personajes animados, es productor y empresario. Mientras empieza a rodar su próxima película y prepara una serie para televisión, José Mota inaugura con Dos tontos y yo, y junto a Santiago Segura y Florentino Fernández, el escenario del teatro que ha ayudado a construir en la madrileña estación de Príncipe Pío.

haciendo reír

Para ti, ¿qué es el humor?
Yo no entiendo la vida sin sentido del humor. Para mí la comedia es tan necesaria como beber agua. Es un bálsamo, o un laxante, que nos ayuda bien a digerir, bien a evacuar todo lo que nos agrede en nuestro día a día; cicatriza heridas más rápido y nos hace más libres y conscientes de las cosas. La risa es bella. Es, como bien dice mi amigo Luis Piedrahita, “un arma de construcción masiva”, que nos reconforta con la especie, nos hace abrazarnos a nosotros mismos y aceptarnos con nuestras propias miserias.

¿Y de quién fue la idea de juntaros en un espectáculo a Santiago Segura, Florentino Fernández y a ti?
Santiago ha sido el pegamento que nos ha unido a los tres. Comentó por un lado conmigo y, por otro, con Florentino, la idea de hacer un espectáculo en directo, y nos gustó, porque pensábamos que lo podríamos pasar muy bien juntos. En el show teorizamos sobre el humor en la historia de la humanidad con ejemplos que disparan la comedia. Y nos hemos llevado la grata sorpresa de que estamos llenando en todos los sitios. Estamos contentísimos.

©Álvaro CaballoDISECCIONANDO
EL HUMOR

Se abre el telón y Mota, Segura y Flo salen al escenario juntos por primera vez en la historia y con un único objetivo: hacer reír al respetable. Así es Dos tontos y yo, un show donde, en trío, por parejas o individualmente, nos ofrecen reflexiones, risas y disparates varios, que ayuden a entender por qué nos reímos y cómo es nuestro sentido del humor hoy en día.

Durante la velada, los tres cómicos nos ofrecerán sus distintas teorías, avaladas por ejemplos prácticos, sobre cómo y cuándo surge el primer momento humorístico de la historia; los distintos colores del humor; o cómo el chiste, el sketch, o el monólogo se convierten en herramientas humorísticas que disparan la comedia.

¿Qué te inspira para crear un espectáculo humorístico?
Para mí, el humor reside en lo cotidiano. Creo que el humor es el pataleo del ciudadano, el derecho a la protesta y al desahogo, y los cómicos lo usamos como terapia propia. Por eso yo intento retratar nuestras miserias, virtudes y ruindades, y hablar de aquello con lo que no estoy de acuerdo o me parece que es susceptible de ser parodiado en el escaparate de lo público.

¿Has tenido que autocensurarte alguna vez?
Vivimos un momento en el que el humor transita por caminos cada vez más estrechos y lo tiene más complicado. Pero a mí no me gustan las prohibiciones y hago el humor que me apetece hacer, sin cortapisas. Y, de la misma manera, respeto y abrazo la idea de que cada cómico sea libre para hacer el humor que quiera y vaya con él. Yo no hago humor de ciertas cosas porque siento que no debo hacerlo, pero no porque alguien me lo prohíba. Yo no me autocensuro, soy coherente con lo que pienso.

¿Cuándo surgió en ti la necesidad de hacer reír?
Desde niño el humor ha sido mi burladero para escapar de las arremetidas del toro de la vida. El humor me hace sentir más seguro; ha ido conmigo siempre, aunque en el cole me llevase algún cachete por hacerme el gracioso. Y de ahí derivé en la idea de convertirlo en profesión.

¿Crees que tu lado cómico ha eclipsado otras de tus facetas como actor? 
Me siento muy orgulloso y feliz de pertenecer al maravilloso mundo de la comedia, pero reconozco que me apetece contar otras historias, emocionar hacia lo emotivo, no sólo a la carcajada. Y si ambas cosas van de la mano, sería maravilloso. Actores como Roberto Benigni, o el ya fallecido Robin Williams, han unido drama y comedia de una manera magistral. ¿A quién no le atrae eso?

¿Hay algún personaje que sueñes interpretar?
No he fijado mi vista en ninguno en concreto, pero soy asiduo lector de poesía, y admiro a Miguel Hernández hasta el tuétano. Así que, si tuviera la oportunidad de participar en una ficción donde se aborde este personaje, sería muy bonito.

Además de esa pasión por la poesía, ¿qué otros secretos oculta uno de los rostros del humor español?
Es algo poco confesable, pero duermo con calcetines en agosto. Tengo esa parte del cuerpo muy débil, y si me entra el frío por los pies no puedo dormir. Aunque me estoy quitando, estoy haciendo unas curas en una granja en Segovia. Es cuestión de años, pero al final te desenganchas (bromea). Este verano comprobaré si ha funcionado, porque en invierno sigo llevándolos y cuanto más gruesos, mejor.

Eres uno de los socios que ha conseguido hacer realidad el acariciado sueño de convertir la Estación de Príncipe Pío en un gran teatro. ¿Cómo te embarcaste en este proyecto y qué sientes ahora que arranca por fin?
Estoy muy feliz. Luis Álvarez ha sido el gran motor operativo del proyecto, de él partió la idea, y Santiago Segura y yo lo apoyamos embarcándonos como pequeños accionistas. Y es un proyecto del que estamos súper orgullosos, porque es una apuesta por el teatro, que es el gran templo de la interpretación.

¿Qué ocupa tu agenda de este 2020?
Estoy en un proyecto de cine muy bonito; una comedia con toques románticos de Ana Murugarren, con Pepe Viyuela, que, si Dios quiere, empezaremos a rodar en mayo. Y también ando preparando un proyecto de ficción para la tele.

¿Y a qué dedicas tu tiempo libre?
A consumir vida. A dedicar más tiempo a mis hijos y mi mujer. A sentarme en el sofá con la pequeña a ver al señor Scrooge contando moneditas en Cuento de Navidad, que le encanta aunque ya haya pasado la época. Son momentos maravillosos, pues en lo cotidiano es donde se encuentra lo más hermoso de la vida… y a veces no lo vemos.


Un arma de construcción masiva

Lleva haciendo humor desde los ochenta. Su atracción por  este género surgió cuando, de crío, “el mundo se paraba viendo a Pajares, Esteso, Martes y 13, Toni Leblanc y otros cómicos de la época”. Fue así como descubrió que “el humor era mágico”, y decidió dedicarse profesionalmente a hacer reír.

Su primera actuación fue en el salón de su casa, subido a una silla y rodeado de su familia y vecinos. Entonces era sólo un niño, pero en 1988 comenzó su carrera como dúo humorístico junto a Juan Muñoz, al que conoció en la mili. Fueron casi dos décadas de éxitos con Cruz y Raya. Un éxito que ha continuado en solitario, cosechando dos Premios Ondas y dos nominaciones al Goya desde que la pareja se separó en 2007.



  • DOS TONTOS Y YO. EL SENTIDO DEL HUMOR

  • Gran Teatro Bankia Príncipe Pío: Cuesta de San Vicente, 44
  • HORARIOS: Domingos, 17:30h. y 20:30h.
  • FECHAS: Del 1 al 22 de marzo de 2020
  • PRECIOS: Desde 24,90€ 


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