Hovik Keuchkerian

(Beirut, 1972)

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Hovik Keuchkerian by Darifé (David Rivas Fernández).

Dos veces campeón de España de los pesos pesados, dice no haber golpeado a nadie en la vida salvo en el ring y lleva “con orgullo” su sensibilidad, que refleja escribiendo lo que le “sale de las entrañas y del dolor”.

Hasta ahora ha publicado cuatro libros: el poemario Cartas desde el Palmar, el ensayo Lokura, los relatos breves que componen Diarios y desvaríos, y el poemario musicado Resiliente. Y dice que le han propuesto escribir una novela, pero lo ha descartado. “Escribo porque lo necesito, porque siento esa urgencia y porque el lápiz fluye, no lo provoco, y una novela requiere un trabajo más metódico, que no me atrae”, explica.

Mal estudiante y poco dado a la lectura, reconoce la sorpresa de su madre cuando mostró su mano para la escritura. Y es que ésta es una de las muchas pasiones que ha descubierto de forma tardía en su vida, como el tabaco, vicio que no puede dejar desde que lo probó al abandonar la estricta disciplina del boxeo. Como tampoco podría vivir ya sin actuar. “Llegué tarde a esto, con 39 años, pero me apasiona la profesión y en el escenario me siento como en casa; es mi hábitat natural”, confiesa.

Se subió a las tablas por primera vez en la Sala Galileo Galilei de Madrid, invitado por su amigo, el mago Jorge Blass quien, conocedor de su arte emulando a Eugenio, le propuso hacer como si lo hipnotizara para imitar al humorista catalán, “y salió muy bien”. Después surgió un monólogo para Paramount Comedy, y Keuchkerian se “enamoró” del escenario, que le dio “un nuevo objetivo en la vida cuando estaba vacío y sin ilusión” tras haber dejado el boxeo.

Desde entonces, ha participado en una decena de películas y otras tantas series, ha ganado un Premio de la Unión de Actores, se ha vuelto muy popular interpretando a Bogotá en La casa de papel, y ha estado nominado a los Goya.

Gracias a esa nominación fue como lo descubrió Santiago Sánchez, de Imprebís, que buscaba un actor que pudiera llevar a escena Un obús en el corazón, el “sobrecogedor y duro” texto del libanés Wajdi Mouawad, que dejó al actor noqueado. “Lo leí tres veces en una noche y al día siguiente llamé a Santiago para decirle que no podía ofrecérselo a otro”, recuerda.

Y es que son muchas las cosas que unen a actor y dramaturgo. Entre otras, que ambos nacieron en el Líbano y huyeron del país siendo unos niños a causa de la guerra. “Ambos abandonamos Beirut el mismo año, sólo que él tenía entonces siete años y yo tres. Y él viajó a Francia y después a Canadá, y yo vine a España y me crié en Albacete”.

Keuchkerian reconoce que no ha vuelto a su país natal, pero sus padres le han contado lo suficiente para acercarle a su “tierra de nacimiento”. Algo que también hace con este montaje, que lleva representando intermitentemente desde 2014 y que –dice– le “empuja a lugares que no iría de forma voluntaria”. Con él viajó a México, con él regresa a los Teatros Luchana de Madrid, y con él espera aterrizar algún día en Nueva York.


MicroCuestionario

    • Alguna manía confesable.
      Antes de irme a la cama debo dejar recogida la cocina, si no, no duermo.
    • ¿Con quién te irías de copas?
      Daría lo que fuera por poder tomarme un Black Label con mi padre, ya fallecido, y así volver a verle.
    • Una experiencia que te haya cambiado.
      He tenido tres accidentes de coche y tres de moto, pero tras el último, el pasado 3 de enero, no he vuelto a subirme a una moto.


  • UN OBÚS EN EL CORAZÓN

  • Teatros Luchana: C/ Luchana, 38
  • HORARIOS: Viernes, 20:00h. 
  • FECHAS: Desde el 2 de octubre de 2020
  • PRECIOS: 18
  • DURACIÓN: 90 minutos


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