• Con problemas de asma, Ramón Paso fue uno de los primeros a los que atacó la COVID-19, llegando a tener que ser hospitalizado. Recuperado ya del todo, ha iniciado los ensayos del próximo proyecto de su compañía, Paso Azorín, que estrenará este verano en el Teatro Lara.


Admirador “de toda la vida” de Woody Allen, al que considera “uno de los humoristas más inteligentes e influyentes de nuestro tiempo”, el dramaturgo y director está “encantado” de volver al trabajo con la versión teatral que él mismo firma de “una de las mejores comedias” del cineasta norteamericano: Sueños de un seductor.

Los encargados de poner en pie sobre el escenario esta historia “llena de inteligencia, ternura e ironía” serán César Camino, Ana Azorín, Inés Kerzan, Ángela Peirat y Carlos Seguí, con los que este mes ha empezado a ensayar “físicamente” para estrenar, “a mediados de julio”, en la sala pequeña del Teatro Lara, donde ya se están preparando para volver a recibir al público “con todas las medidas de seguridad necesarias”.

Además, a finales de agosto el nieto del dramaturgo Alfonso Paso y bisnieto del escritor Enrique Jardiel Poncela tiene previsto juntarse con Ramón LangaVíctor Ulla Roche, Lucía Ramos, y su “queridísima y grandísima cómica” Soledad Mallol, para iniciar la preparación de otro montaje que estrenará en octubre en el Teatro Villa de Colmenar Viejo. “Una comedia muy muy divertida”, escrita por Eduardo Galán, con la que espera “sorprender al público”, porque “se desarrolla entera en un coche”. Su título: Blablacoche.

#TheShowMustGoOnPT-ramon-paso
Con Ana Azorín, Ángela Peirat e Inés Kerzan, las tres féminas de «Sueños de un seductor».

Y aunque está “deseando pasar página y volver a la normalidad”, asegura que lo hará más despacio, porque si algo le ha enseñado esta larga cuarentena que “en esencia” se ha pasado “leyendo”, es a “mirar todo con muchísima perspectiva” y a “tomarse las cosas con una pizca más de calma”.

Por eso, El móvil, “una reivindicación de la amistad femenina en tono de comedia” que iba a estrenar en abril en el Lara, tendrá que esperar para ver la luz. Y otros de los títulos de su compañía, como La importancia de llamarse Ernesto o Las leyes de la relatividad aplicadas a las relaciones sexuales, que estaban representando cuando se declaró el estado de alarma, “quizá no vuelvan a los escenarios”.

Sin embargo, espera que a su personal versión del mito de Drácula, que estrenó a principios de este 2020 en el Teatro Fernán Gómez con Jacobo Dicenta como protagonista, aún le esperen un buen puñado de funciones de cara a la nueva temporada.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, pon aquí tu nombre