• El director esloveno estrena en el Centro Dramático Nacional su particular versión de uno de los mitos europeos más conocidos: Fausto, el hombre que vendió su alma al diablo.


Consciente y subconsciente se hacen visibles en esta función, en la que Tomaz Pandur ha intentado “reconstruir y reinventar la idea del mal”, intrínsecamente unida al bien, pues, dice, “no se entiende el uno sin el otro, como no se entiende la conciencia sin la inconsciencia”.

Dos caras de una moneda

Por eso, en este montaje Fausto (Roberto Enríquez) y Mefistófeles (Víctor Clavijo) son las dos caras de una misma moneda. Y a Mefistófeles, en quien Goethe personificó el mal, Pandur le ha dado una familia. Para cada uno de nosotros, “el mundo comienza con nuestra familia, por eso, en este espectáculo el mal es la familia”, explica.

Y en ella, Ana Wagener interpreta a la mujer de Mefistófeles, y ambos son padres de Valentín y Margarita, dos niños que han sufrido abusos, a los que dan vida Pablo Rivero y Marina Salas.

El vanguardista director confiesa que ha necesitado dos años y a dos personas (su hermana Livija Pandur y a Lada Kastelan) para “desentrañar” la obra que Goethe tardó 60 años en escribir. Y aunque su punto de partida ha sido la obra de Goethe, asegura que también han bebido de otras fuentes. Por ejemplo, rinde tributo a Murnau, que en 1926 hizo una película muda sobre el mito.

Con vestuario de Felype De Lima y escenografía de Sven Jonke, el Fausto de Pandur disecciona la psicología de este personaje, sus temores y su soledad, su amor y su pasión. Una tarea que se apoya en un nutrido grupo de actores. Además de los ya citados anteriormente, completan el elenco: Manuel Castillo, Alberto Frías, Emilio Gavira, Aarón Lobato, y Rubén Mascato.



  • FAUSTO
  • Teatro Valle-Inclán: Plaza de Lavapiés, s/n
  • HORARIOS: Martes a sábado, 20:30h. Domingos, 19:30h. 
  • FECHAS: Del 21 de noviembre de 2014 al 11 de enero de 2015
  • PRECIOS: Desde 9,50


DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, pon aquí tu nombre