Mariano Peña, de homófobo
a transexual

Priscilla, reina del desierto

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©Antonio Castro

“He pasado de interpretar a un homófobo como Mauricio Colmenero, a convertirme en un transexual, y estoy encantado”

Nunca pensó que su papel de Mauricio Colmenero en la serie Aída, un homófobo, clasista y xenófobo, le granjease el cariño popular, pero lo cierto es que el público ha apoyado a Mariano Peña los nueve años que ha estado pegado a la piel de este personaje “políticamente incorrecto”.

Con el fin de la serie, el actor onubense ha dejado a un lado las “mauriciadas”, se ha afeitado el bigote, colocado tacones y una cuidada peluca rubia, y se ha convertido en una ‘reina del desierto’. Desde el 2 de octubre, el intérprete dará vida a Bernadette, el transexual de modales refinados que protagoniza el colorido mundo del musical Priscilla.

Cambio radical

Cuéntanos qué sentiste cuando te propusieron participar en este proyecto.
Me quedé un poco descolocado, boquiabierto, y me dio un poco de vértigo. Pero era un reto profesional y personal al que me apetecía enfrentarme. Hasta ahora yo sólo cantaba en la ducha, y pensé que era una gran oportunidad. Así que, como le gusta decir a Bernadette, me dije: “no pierdo nada por intentarlo”.

@Javier Naval

¿Qué te atrajo de Bernadette?
Principalmente, que era lo opuesto a Mauricio, al que debo muchísimo, y no me cansaré de repetirlo, pero han sido nueve años metido en su piel, y me apetecía cambiar de aires. Y qué mejor manera de dejarle a un lado (no olvidarlo, ni borrarlo), que hacer su antítesis. He pasado de interpretar a un homófobo a convertirme en un transexual, y estoy encantado.

Háblame del personaje
Es una mujer (porque yo la considero mujer a pesar de que naciera hombre) ya en la tercera etapa de su vida, que ha sufrido mucho, pero ha sido muy valiente y ha tirado para delante a pecho descubierto. Tiene muchas heridas de guerra, la mayoría de ellas cicatrizadas, aunque a veces alguna se abre, y no quiere que la gente pase por lo que ha pasado ella. Cree que ya lo ha vivido todo y, sorprendentemente, al final de este viaje por el desierto, la vida la sorprenderá con un regalo que no esperaba…

¿Cómo ha sido el proceso de preparación y ensayos?
Reconozco que más difícil de lo que creí en un principio. No he tenido vida desde que a mediados de agosto comenzamos con los ensayos, porque para mí es un mundo nuevo: las canciones, las coreografías… y requiere de un trabajo exhaustivo. He tenido que ponerme las pilas. He entrenado la voz, y el oído, para poder cantar en directo con un compañero haciendo una voz diferente pegado a la oreja. Los ensayos han sido duros. He pasado noches en la cama tarareando las canciones y moviendo las piernas al ritmo de la coreografía de turno. Pero he ido cogiendo fondo, y espero estar a la altura y no desentonar (en los dos sentidos de la palabra).

¿Y una vez en escena?
A darlo todo. Acabo agotado, porque son muchísimos cambios de vestuario, muchos bailes, muchas canciones…, y yo voy todo el tiempo encorsetado, porque mi cuerpo tiene que parecer más femenino, así que, ahora comprendo perfectamente a Escarlata O’Hara (risas).

¿Cuántas canciones interpretas en el musical?
Además de los coros y voces con compañeros, tengo dos solos, que afortunadamente para mis pulmones, son baladas.

¿Cuál es tu favorita?
Una que me ha costado muchíiiisimo (por el tabaco): True colors, una balada de Cyndi Lauper, que habla de infundir ánimo en otra persona, para que no se acobarde, no se amilane, porque sus colores son bellos y brillantes. Es muy bonita, y espero saber transmitir las cosas tan hermosas que dice.

¿Eres consciente del morbo que despertará este nuevo papel entre tus seguidores y entre los fans de Aída?
Sí, lo soy. Y espero que todos ellos vengan a verme en mi nuevo personaje transexual, como lo harán mis compañeros de la serie.


©Javier Naval

El autobús más deseado del mundo

Priscilla, el nombre que da título a este musical, es el autobús a bordo del que viajan tres amigos (dos homosexuales y un transexual), que recorren el desierto australiano representando su atrevido espectáculo drag, con música sonando a toda pastilla y las maletas llenas de zapatos de plataforma, deslumbrantes pelucas, y un llamativo vestuario.

La banda sonora que les acompaña recoge los mayores éxitos de la música disco popularizados por Madonna, Tina Turner, Gloria Gaynor, Village People, o Donna Summer, entre otros. Lo que, sumado a su colorista y multipremiado vestuario, y a las vistosas coreografías, han convertido a Priscilla, reina del desierto en “el musical ‘feelgood’ por excelencia”.

La producción española es la original que triunfó en Londres, y sus cifras son apabullantes: 23 cambios escenográficos, 40 artistas, 500 trajes, 200 pelucas y un autobús real, totalmente robotizado, que será el epicentro de los momentos cumbre de la función, y que, incluso, se transforma en una gran pantalla led.



  • PRISCILLA, REINA DEL DESIERTO
  • Teatro Nuevo Alcalá: C/ Jorge Juan, 62
  • HORARIOS: Martes a jueves, 20:30h. Viernes y sábados, 18:00h. y 22:00h. Domingos, 20:00h.
  • FECHAS: Del 21 de agosto de 2015 al 28 de febrero de 2016
  • PRECIOS: De 19,90€ a 69,90


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