• Javier Gurruchaga protagoniza la versión de Pluto que dirige Magüi Mira.


Javier Gurruchaga reparte dinero en el Teatro La Latina convertido en Pluto, el dios griego de la riqueza, en la versión que del clásico de Aristófanes ha hecho Emilio Hernández, con dirección de Magüi Mira.

A ver si les suena: Un país mediterráneo donde la democracia pierde pie porque la corrupción de sus políticos la ahoga; con un alto nivel de pobreza; y donde algunos ciudadanos se convierten en esclavos para poder tener algo que llevarse a la boca…

¿España, Grecia, Italia… en 2015? Pues, aunque pueda parecerlo, no hablamos de la actualidad, sino de la Grecia clásica, la de Aristófanes, que allá por el siglo IV antes de Cristo, preocupado por lo que veía en las calles de Atenas, escribió Pluto, una comedia tan actual que, salvo por las túnicas diseñadas por Lorenzo Caprile para este montaje, a todos nos recordará a los informativos diarios.

¿Ayer y hoy?

“Es como un noticiario permanente de lo que está pasando: lo mal distribuida que está la riqueza, el alto paro, los recortes… Resulta muy familiar, y nos recuerda que, en 2.500 años, la miserable condición humana no ha evolucionado, pues unos pocos siguen manejando el cotarro”, dice Gurruchaga.

Él, metido en la piel de un Pluto ciego y triste porque no puede repartirse con justicia entre los honestos, encabeza el coro que, como si de una manifestación reciente se tratara, abre la función al grito de: “Esta democracia es una desgracia. Queremos el dinero en casa del obrero. Repartid la riqueza, erradicad la pobreza”.

Y no acaban ahí las similitudes entre pasado y presente. Carión (Jorge Roelas), Crémilo (Marcial Álvarez), Blepsidemo (Toni Misó) y Praxágora (Ana Labordeta) se asimilan a un auténtico frente popular que dice en voz alta lo que el público de hoy muchas veces calla. “Ya basta de hacer partenones”, claman. ¿Y cuántos ‘partenones’ (léase aeropuertos, ciudades de la Justicia, el Cine…) se han construido en la última década?

Pero en esta obra se cambian las tornas cuando Crémilo, hombre justo y pobre, siguiendo la recomendación del oráculo, se lleva a casa al primer hombre con el que se cruza, que no es otro que Pluto, al que devolverá la vista. Y la deidad, agradecida, comenzará a repartir su dinero justamente. Una fiesta para los virtuosos, y una pesadilla para los ricos, como la dama a la que interpreta Marisol Ayuso.

“Ella es una tiparraca poderosa, que abusa de su poder y compra los favores de un joven como esclavo sexual”, explica la actriz. Y lo perderá todo en el cambio, narrándolo al público a ritmo de blues. Porque este montaje está salpicado de música, compuesta por Gurruchaga y el pianista Marco Rasa, con letras de Juan Mari Montes y Emilio Hernández. Música que suena a blues, a gospel y a rock, y que Mira emplea para “tender un puente” más entre este clásico y la actualidad.


Magüi Mira y su juego de humor y denuncia social

La directora de este montaje confiesa que cuando leyó esta “deslenguada y transgresora sátira política”, como ella la define, “fue un bofetón en la cara, en mi cerebro, en mi corazón, porque me di cuenta de que, en pleno siglo XXI, no hemos evolucionado. Y me pareció que había que despertarnos. Y contar esta historia quizá nos ayude a vernos reflejados y movilizarnos”, argumenta.

Está claro que el sueño del reparto justo de la riqueza que plantea Pluto sigue siendo una utopía (salvo en el teatro), por eso, Mira invita a los políticos a que se pasen por La Latina a escuchar a Aristófanes, porque “disfrutarán de un gran espectáculo, lleno de humor, y que les hará reflexionar.



  • PLUTO
  • Teatro La Latina: Plaza de la Cebada, 2
  • HORARIOS: Miércoles a viernes, 20:00h. Sábados, 19:00h. y 21:30h. Domingos, 19:00h. 
  • FECHAS: Del 25 de marzo al 3 de mayo de 2015
  • PRECIOS: De 10€ a 26


DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, pon aquí tu nombre