• José Carlos Plaza dirige a la actriz madrileña en una nueva versión de Medea, creada por Vicente Molina Foix a partir de textos de Eurípides, Séneca y Apolonio de Rodas.


Hechicera y vengativa, a medio camino entre lo esotérico y lo terrenal. Así es la Medea que interpreta Ana Belén a las órdenes de José Carlos Plaza.

En esta nueva versión del mito griego –creada por Vicente Molina Foix a partir de textos de Eurípides, Séneca y Apolonio de Rodas–, la protagonista hace partícipe al público de los orígenes de su historia de amor y traición, en un intento porque “la gente entienda las razones de su comportamiento, vea su desgarro, y aprenda a no permitir que la furia les ciegue”, pues, según Plaza, la reacción de Medea “es muy humana”, y nadie está exento de “sobrepasar los límites de la razón y llegar a las cotas más altas de violencia”.

Como recuerda Ana Belén, “desgraciadamente, en pleno siglo XXI seguimos encontrándonos con casos similares, y a todos nos gustaría entender por qué”.

En el caso de esta versión, Medea nos describe su vida antes de conocer a Jasón. Nos habla de su mundo primitivo, oscuro, esotérico y mágico, donde “se vive entre instintos y pasiones, donde la sangre es el elemento generador de vida y ella es la hechicera”. Pero cuando conoce a Jasón, todo cambia. “Sucumbe ante el hombre y renuncia a su familia, a sus raíces y hasta a ella misma por ese amor apasionado”, relata el director.

Atravesada por la traición

Ella traiciona y mancha sus manos de sangre por él, le ayuda a convertirse en un héroe, y le da dos hijos. Por eso, no entiende que, al llegar a Corinto, su marido decida abandonarla para casarse con la hija del rey.

Jasón es “un falso héroe, un hombre tosco que no sabe demostrar afectos”, alguien que “se deja llevar por las circustancias y no es capaz de mandar sobre su propio destino”, describe Adolfo Fernández, su intérprete. Según el actor, en realidad, “Jasón sigue enamorado de Medea, pero acepta el casamiento para medrar en política y evitar que sus vástagos tengan que huir”. Pero “Medea no tolera ni comprende la traición, y mucho menos las mezquinas razones que conducen a ella”, afirma Ana Belén.

Es entonces cuando decide “cortar la estirpe del hombre y amputar su esencia como madre, como cortó la de hija y hermana”. Acabando con la vida de sus hijos, se venga de Jasón haciendo que él sufra tanto como ella, a la vez que equilibra “su propia entidad de ser”, explican actriz y director.

Y en medio de tanta traición y muerte, un personaje que destaca por su fidelidad y amor a Medea y sus hijos: la nodriza, interpretada por Consuelo Trujillo.

Completan el elenco Luis Rallo, Poika Matute, Alberto Berzal, Olga Rodríguez, Leticia Etala y Horacio Colomé.


Un director y su musa

Ana Belén y José Carlos Plaza se conocieron hace cinco décadas en el TEM (Teatro Estudio de Madrid), la escuela creada por William Layton y Miguel Narros, a la que la actriz se incorporó siendo sólo una adolescente. Desde entonces, no sólo han compartido maestros y compañeros de trabajo, sino que se han convertido en “amigos” a los que les gusta rememorar todo lo que han vivido juntos.

Plaza ha perdido la cuenta de las veces que ha dirigido a la madrileña, a quien describe como “un instrumento afinado, un prodigio de valentía y sensibilidad teatral”, mientras que para Ana Belén él es “un maestro” y, cuando le propone algo se tira “de cabeza y sin red”.



  • MEDEA
  • Teatro Español: C/ Príncipe, 25
  • HORARIOS: Martes a sábado, 20:00h. Domingos, 19:00h. 
  • FECHAS: Del 18 de diciembre de 2015 al 10 de enero de 2016


DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, pon aquí tu nombre