• Carlos Saura dirige a Imanol Arias y Cristina de Inza en la versión teatral de El coronel no tiene quien le escriba, la novela que Gabriel García Márquez ‘Gabo’ escribió inspirándose en su abuelo.


Nicolás Márquez Mejía, abuelo materno del Nobel de Literatura, luchó bajo la bandera liberal en la guerra de los mil días, que dejó más de cien mil muertos y una Colombia económicamente devastada a principios del siglo XX. Como veterano de este sangriento enfrentamiento civil, tenía derecho a una pensión vitalicia una vez finalizada la guerra, en 1902, pero falleció 35 años después esperando que el gobierno cumpliese su promesa.

Imanol Arias está “feliz” de volver a los escenarios encarnando a “una de las criaturas más amadas por García Márquez”. Ese “viejo coronel soñador e idealista, que no se resigna y quiere vivir con dignidad hasta el final”. El intérprete leonés, que nunca se imaginó en la piel del coronel, espera que el público “se enamore” del personaje y su “emotiva” historia.

Como él, el coronel protagonista del relato que ahora llega a nuestros escenarios, lleva 15 años acudiendo cada día a la estafeta de correos en busca de esa carta oficial que responda a la justa reclamación de sus derechos por los servicios prestados a la patria. Pero la patria permanece muda y, mientras tanto, malvive con su mujer vendiendo los muebles de la casa y alimentando al gallo de pelea de su hijo muerto, con la esperanza de obtener mucho dinero por su venta.

respirando humanidad

Para Carlos Saura “lo bonito de este texto es que es muy humano y guarda mucha relación con el mundo actual y nuestra forma de vivir y pensar”. “Son problemas cotidianos y conectan con cualquier persona”, explica.

Jorge Basanta e Imanol Arias en una escena de la, función. ©Irene Meritxell

El director oscense, que dice sentirse “muy cómodo y a gusto” en el teatro, confiesa que lo que más le atrajo de este proyecto fue “el intenso clima de la obra”, generado por la relación del coronel y su esposa. “Es una pareja que se ama, pero que al mismo tiempo debe superar momentos vitales y existenciales para sobrevivir”, dice. E Imanol Arias y Cristina de Inza son los encargados de transmitir esa “intensa” relación.

Hacía tiempo que Cristina de Inza no pisaba un escenario, y está “encantada” de hacerlo de nuevo de la mano de Saura, arropada por Imanol Arias, y con esta “historia de amor, lealtad, resistencia y dignidad”. Su personaje, que “viene de una familia bien, pero ahora vive en la miseria, padece asma y no ha podido superar la muerte de su hijo”. Y aún así, “es leal a su esposo, al que ama, y acompaña en su resistencia”.

Conocedores ambos de las enormes decepciones que Gabo se había llevado con las versiones cinematográficas de sus relatos, ninguno de ellos pensó jamás en poder interpretar uno de sus personajes, pero están encantados de ponerse al servicio de esta “historia maravillosa”, como la define Arias.

En el montaje, cuya versión firma Natalio Grueso (exdirector del Teatro Español), Saura ha apostado por una puesta en escena “muy sencilla”. “Es una propuesta artística muy estética”, apunta Arias. Y su compañera nos revela que los dibujos realizados por el propio Saura forman parte de la escenografía.

Jorge Basanta, Fran Calvo y Marta Molina completan un elenco en el que no falta el gallo, que para la esposa del coronel es el recordatorio de su hijo muerto y un problema alimenticio, pero que también representa las ilusiones de un pueblo, que ve en él su salvación.


Gabo y Saura: una pasión compartida

A Gabriel García Márquez, Gabo, la vida le dejó disfrutar 87 años, los mismos que acaba de cumplir Carlos Saura. El colombiano siempre manifestó gran interés por el séptimo arte, al que el español se ha dedicado de lleno. De hecho, en 1955 se matriculó en el Centro Experimental de Cinematografía de Roma; en 1986 fundó la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (Cuba); e intervino en la guionización de varias obras suyas que fueron adaptadas a la gran pantalla, como Tiempo de morir (1966); Presagio (1974); El año de la peste (1979); Milagro en Roma (1988); o Los niños invisibles (2001), entre otros.

No obstante, sólo quedó contento con la que Arturo Ripstein hizo en 1999 del título que ahora Saura dirige sobre el escenario, y que en la gran pantalla contó en el reparto con Marisa Paredes, Fernando Luján y Salma Hayek.



  • EL CORONEL NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA
  • Teatro Infanta IsabelC/ Barquillo, 24
  • HORARIOS: Miércoles a sábado, 19:00h. Domingos, 18:00h.
  • FECHAS: Del 15 de mayo al 30 de junio de 2019
  • PRECIOS: Desde  20
  • DURACIÓN: 80 minutos


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