Tres hermanas “habla sobre la desesperación ante el presente, y la esperanza de un futuro mejor. Nos dice que es necesario un cambio, pero la falta de habilidad para aceptarlo impide a sus personajes alcanzar sus metas”, explica Juan Pastor, director del montaje y uno de los fundadores de La Guindalera, que ha encontrado en este título “ecos” de lo que posiblemente hoy, a principios del siglo XXI, se percibe en nuestra sociedad.

Es por eso que, como productor, con este espectáculo no sólo intenta reflexionar sobre una realidad actual, sino que pretende hacer “algo de una gran trascendencia”, en “una huida hacia delante” para el futuro de la compañía. Éste es su “Moscú ansiado”, como esta ciudad se convierte en el sueño imposible de las protagonistas de la obra creada por Chéjov.

Estúpidas honorables

En un ambiente de “cierta irrealidad”, Pastor inicia la función mostrándonos a un grupo de actores que se prepara para poner en pie Tres hermanas, “porque en ella creen descubrir algunas claves que les ayuden a comprender la realidad de su entorno más cercano”. A saber: “esperanza en un cambio positivo que permita la realización de sus aspiraciones como artistas en un país que no ofrece alternativas”, afirma.

Así, mientras en escena descubrimos el drama de la solterona Olga, la infelicidad matrimonial de Masha, y las esperanzas de una joven Irina, aplastadas por la despótica Natasha, esposa de su hermano Andrei, la compañía interpreta que “el desposeimiento espiritual y material de la casa de los Prozorov en Tres hermanas se puede comprender como resultado del estúpido comportamiento de sus protagonistas”, dice el director.

Su objetivo es que saboreemos esta “obra hermosísima”, mientras reflexionamos sobre nuestra “tendencia a la locura y el fracaso”, y sobre esa “fuerza destructiva” que es la estupidez humana; una fuerza que “no se puede eliminar totalmente, pero que –según Pastor– no es invencible. Conocerla y comprenderla es la manera más eficaz de evitar, o al menos reducir, sus terribles efectos”.

Por eso, quienes sobre el escenario se encargan de abrirnos los ojos a la realidad actual dando vida a estas “estúpidas honorables” (como las define Juan Pastor) y cuantos las rodean, son, además de él mismo, su hija María Pastor, Victoria Dal Vera, Ariana Martínez, Raúl Fernández de Pablo, Susana Hernáiz, José Bustos, José Troncoso, José Maya, Carles Moreu y Aurora Herrero.



  • TRES HERMANAS. LA ESPERANZA DE UN FUTURO MEJOR
  • Teatros del Canal: C/ Cea Bermúdez, 1
  • FECHAS: Del 20 de enero al 7 de febrero de 2016
  • PRECIOS: De 14€ a 22


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