• Sin perder de vista su mate, del que no se separa, Tomás Pozzi nos cuenta cómo pasa estos días de encierro a causa del coronavirus y nos recomienda alguna serie y algún que otro libro.


Lleva un año trabajando con su tocayo Tomás Cabané en el unipersonal Querido capricho, que estaba previsto se estrenase el 28 de abril en el Teatro Valle-Inclán de Madrid. Pero ese bichito llamado SARS-CoV-2 ha paralizado los ensayos y, de momento, “pospuesto el estreno una semana, a la espera de ver cómo evolucionan los acontecimientos”.

Encerrado en su casa, para Tomás Pozzi lo primero es “tranquilizar” a su familia, que vive en Argentina, demostrando que sigue bien a través de videollamadas. Y para “conseguir que el encierro sea productivo”, cada día dedica un rato al repaso de un texto del que es coautor, y en el que juega el doble papel de interpretarse a sí mismo y a una mujer enamorada de un hombre 20 años más joven. Es su manera de no darse por vencido: “Soy como Kate Winslet agarrado a un trozo del Titanic”, explica.

Limpiar la casa y cocinar mientras escucha música, leer, y dedicar un tiempo a “pensar sin agobios” ahora que “escucharse a uno mismo resulta más fácil porque no tenemos nada que nos distraiga”, son algunas de las actividades con las que mata el tiempo.

Dando un repaso al texto de «Querido capricho», que espera poder representar en breve en el CDN.

Amante de las redes sociales, disfrutó con el concierto en directo que el cantante Alfred García ofreció por su Instagram. “Fue bellísimo”, dice. Y participa de la iniciativa de ofrecer en abierto espectáculos teatrales grabados en vídeo con Mi cuerpo un hotel, la pieza de teatro físico creada por Mey-Ling Bisogno que protagonizó junto a Marianela Pensado en 2016.

Entre sus lecturas para estos días recomienda cualquiera de las obras del autor franco-uruguayo Sergio Blanco, del que le atrae “su mundo y su forma de escribir”, o su recientemente descubierta Camila Sosa Villada, “una argentina trans que escribe novelas, es actriz, canta boleros y se reinventa constantemente”, que le tiene “fascinado” y de la que ahora lee Tesis sobre una domesticación, un libro que le mandaron desde su tierra tras quedar “encantado” con Las malas.

Además, acaba de engancharse a la serie Killing Eve. “Me habían hablado muy bien de ella, pero no había tenido tiempo de ponerme, y me está encantando”, sentencia.

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