• El actor y director madrileño nos invita a colarnos en la cocina de un famoso restaurante londinense para descubrir las historias que allí se cuecen.


Ruido de cacharros, un ritmo frenético, humo, y hasta olor a comida, han servido a Sergio Peris-Mencheta para convertir el Teatro Valle-Inclán en el corazón del Marango’s, un restaurante donde, mientras se cocina, nos acerca al “latido, los sueños y anhelos que habitan en los personajes” que allí trabajan.

Varias escenas del montaje.

El Londres de los años 50, en plena posguerra, es el marco elegido por el autor de esta función, Arnold Wesker, para “bocetar una metáfora del mundo en que vivimos, mezclando nacionalidades, razas y culturas diversas, y obligándoles a colaborar y convivir (y sobrevivir) en torno al epicentro creativo de un restaurante de mil comensales diarios, donde trabajan y se deshumanizan día a día”, relata el director y responsable de la versión, que estrena al auspicio del Centro Dramático Nacional (CDN).

Torre de Babel

La obra llegó a sus manos a través de su amigo Jaime Pujol, del que hace dos años puso en pie Continuidad de los parques. Y en seguida se convirtió en “un juego” para él, que llegó a crearse un tablero para ubicar a cada personaje. Porque son nada menos que 35. Aunque en su versión han quedado reducidos a 28, interpretados por 26 actores, que han debido practicar distintos acentos, para dar vida a un microuniverso habitado por griegos, alemanes, franceses, italianos, chipriotas, polacos e ingleses.

En ese elenco destaca un nombre, el de la gimnasta Almudena Cid, que debuta en teatro con este montaje para, según el director, “dejar con la boca abierta al público”, como ya lo ha hecho con el resto de la compañía. Ella es Molly, “una camarera jovencita que acaba de llegar a otra superficie”, como dice Cid, y precisamente es eso lo que tienen en común.

Su historia es una más de la veintena que conforman este proyecto “coral”, para el que Peris-Mencheta ha tenido que crear un spin-off por cada personaje, “para que todos ellos tengan vida”.

Es por eso que advierte al público de que, quiera o no, siempre se perderá algo de la función. “Va a ser imposible captar todas las historias. El espectador deberá elegir su propia aventura, como en los libros de los 80, porque hay ocasiones en las que suceden varias cosas a la vez en escena”, explica.

Por todo ello, Peris-Mencheta asegura que éste “es el proyecto más importante de mi vida como director hasta y desde la fecha”. Y por ello también se ha rodeado de “los mejores asesores”: desde el cocinero Pepe Rodríguez (Master Chef), al Premio Nacional de Danza Chevi Muraday, o el mago Jorge Blass. Además de la colaboración de Facyre, la Federación de Cocineros y Reposteros de España.


Cuenta pendiente

Hace 20 años, mientras estudiaba en la universidad, Sergio Peris-Mencheta adquirió una “deuda personal” con esta función. Entonces, la montó con amigos, compañeros y actores profesionales en un centro cultural de Orcasitas, y hoy varios de ellos repiten en este nuevo montaje, incluida una Silvia Abascal que, en aquel momento, soñaba con hacer de Molly mientras cortaba entradas en la puerta, y hoy es Monique, la protagonista de una historia de amor entre cazuelas.

Repiten también Ignacio Rengel (que entonces cocinaba bajo las gradas), Xabier Murúa y Víctor Duplá, y Elda Noriega, la actual diseñadora del vestuario, que fue una de las cocineras del primer montaje.



  • LA COCINA
  • Teatro Valle-Inclán: Plaza de Lavapiés, s/n
  • HORARIOS: Martes a sábado, 20:30h. Domingos, 19:30h. 
  • FECHAS: Del 18 de noviembre al 30 de diciembre de 2016
  • PRECIOS: De 6€ a 25


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