• El director del Centro Dramático Nacional pone en pie su particular versión de Doña Perfecta, la famosa novela de Galdós en la que un pueblo anclado en el pasado se vuelve en contra de todo lo que viene de fuera.


Ernesto Caballero nos traslada a Orbajosa, un pueblo “hostil y retrógrado”, a su juicio no muy alejado de la España actual. Y lo hace convirtiendo a esta población en un protagonista más de la historia, que habla a través de sus gentes. Unas gentes que adoran sus viejas costumbres, y rechazan todo lo nuevo; que se muestran hostiles ante lo que proviene del exterior. Gentes a las que dan vida los actores José Luis Alcobendas, Diana Bernedo, Lola Casamayor, Karina Garantivá, Miranda Gas, Alberto Jiménez, Jorge Machín, Toni Márquez, Paco Ochoa, Belén Ponce de León, y Vanessa Vega, cuyos personajes son capaces de llegar hasta extremos insospechados para salvaguardar su estático modo de vida.

Allí llega Pepe Rey, un ingeniero de la capital, para conocer a su prima Rosario, con la que su padre y su tía (conocida como Doña Perfecta), quieren casarle. Al encontrarse, los dos jóvenes se gustan, e incluso acaban enamorándose, pero su historia de amor acabará en tragedia cuando el pueblo entero se vuelva contra el forastero.

Karina Garantivá e Israel Elejalde interpretan a los dos primos que se enamoran.

“Pepe es un hombre muy formado e inteligente, y tiene unas ideas muy modernas, que no son bienvenidas en la localidad”, explica Israel Elejalde, el actor que interpreta este personaje.

Por eso, se convertirá en una víctima de Orbajosa; de las envidias de sus habitantes; de las habladurías sin fundamento, que le tachan de “monstruo ateo”, la característica más negativa según los orbejenses; y, sobre todo, de la avaricia de Mª Remedios, la sobrina del cura, una manipuladora capaz de todo para casar a su hijo con Rosario, y hacerse así con la fortuna de Doña Perfecta, la terrateniente de la zona.

Abrir los ojos

Benito Pérez Galdós escribió esta historia “en un arranque de indignación ante una España reacia al progreso y apegada a la anécdota localista”, afirma Ernesto Caballero, el artífice de esta versión y director de la misma. Él eligió este texto porque encuentra muchos parecidos con la actualidad, y cree que “podría ser una metáfora de nuestra incapacidad (la de España) para avanzar. Nuestro país va incluso hacia atrás”, sentencia.

Lola Casamayor (Doña Perfecta) intenta consolar a Rosario (Garantivá).

En su opinión, “todos somos hijos de Orbajosa, aunque nos pese”. Por eso, con esta versión intenta “hacernos reaccionar” y que “despertemos del letargo”.

Pasiones

Su versión bebe directamente de la novela, no de la adaptación teatral que el propio Galdós realizó años más tarde. Y pone el acento en “las pasiones de los personajes” porque, cuenta Caballero, “ésta es una obra de grandes pasiones y grandes desencuentros. Una historia trepidante, humana y muy entretenida, con algo de cuento gótico, de Tim Burton o del Polanski de El quimérico inquilino, una película de humor negro que termina siendo una de terror”, concluye.

La función “refleja esa idea de viaje, de recorrido, que tiene la novela”, apunta el director. Parte de la época actual y va hacia atrás en el tiempo, hasta llegar a 1850, la época en la que Galdós sitúa la historia. Todo para “dar idea de que en estos años las cosas no han cambiado”, concluye Caballero.


Lo que la novela esconde…

La fina ironía de Galdós brilla con fuerza en esta historia. Las antítesis son constantes; desde los nombres con que ‘bautiza’ a sus protagonistas, a los que da a los rincones que conforman el paisaje de Orbajosa.

El mismo Pepe Rey, protagonista de la novela, dice refiriéndose al pueblo al que acaba de llegar: “Todo aquí es ironía. Palabras hermosas para realidad prosaica y miserable. Los ciegos serían felices en este país que para la lengua es el paraíso, y para los ojos infierno”.

Y es que en la descripción paisajística de la zona, tropezamos con un Cerrillo de los Lirios sin lirios; un paisaje desolado denominado Valleameno; un villorrio denominado Villarrica; y un barranco con el nombre de Valdeflores.

Además, descubrimos que Doña Perfecta, no es tan perfecta, ni don Inocencio, el cura, hace honor a su nombre. Ella es testaruda e impone su voluntad a los que la rodean, sin importarle sentimiento alguno. Y él vuelve al pueblo en contra de Pepe.



  • DOÑA PERFECTA
  • Teatro María Guerrero: C/ Tamayo y Baus, 4
  • HORARIOS: Martes a sábado, 20:30h. Domingos, 19:30h. 
  • FECHAS: Del 2 de noviembre al 30 de diciembre de 2012
  • PRECIOS: Desde 4€ 


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