• Emilio Gutiérrez Caba lleva bien quedarse en casa sin salir, pero se muestra muy preocupado ante el incierto futuro que espera al sector de la cultura, y, más concretamente, a la profesión artística que representa.


Leer, escribir, escuchar música, poner orden en las facturas… Al prestigioso actor y presidente de AISGE (la entidad que gestiona en España los derechos de propiedad intelectual de los actores, dobladores, bailarines y directores de escena) no le cuesta quedarse en casa porque tiene mucho que hacer allí y es “muy paciente”, pero se indigna ante la “relativa libre circulación en el transporte aéreo” que permite el Gobierno, y explota cuando le tocan el tema laboral.

“Todos los que trabajamos en el mundo de la cultura nos hemos quedado en la calle de un día para otro, y aún no sabemos qué va a pasar con nosotros, porque el Ministerio no ha tomado ninguna medida específica, como ya han hecho otros países europeos como Italia, Francia o Portugal”, explica indignado Emilio Gutiérrez Caba.

En su caso, al veterano actor le han suspendido las funciones de Copenhague (que desde el 19 de marzo debería estar representando en el Teatro Infanta Isabel de Madrid junto a Carlos Hipólito y Malena Gutiérrez); varios recitales que tenía programados; un rodaje; y la promoción de su libro El tiempo heredado (sobre las mujeres de su familia), en Barcelona y en la Feria del Libro de Madrid. Pero sigue teletrabajando para los más de 13.000 integrantes de la entidad que preside.

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En el escenario de «Copenhague», el montaje que debería estar representando en el Infanta Isabel. ©Antonio Castro

Fuera de estas obligaciones, Gutiérrez Caba dedica el tiempo a disfrutar de los “muchos DVD” que atesora en casa. Además, está abonado al canal TCM, que le permite disfrutar de “los grandes clásicos del cine en versión original”.

La música es otra de sus grandes pasiones, sobre todo clásica, y le gusta escucharla mientras lee desde tratados teatrales, a distintos ensayos sobre la historia contemporánea, o corrige su próximo libro, Actores en proceso, con anécdotas y recuerdos del mundo del cine, que debe entregar a la editorial el año que viene.

Para ayudar a sobrellevar la cuarentena recomienda la lectura de la novela El arpa birmana, de Michio Takeyama, que también tiene una versión cinematográfica “muy interesante”, o conectarse a la web del Lincoln Center o del Teatro Real para disfrutar de conciertos y óperas en abierto.

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