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  • La casa de salud mental de Charenton abre sus puertas en las Naves del Español para demostrar las bondades de sus métodos terapéuticos con la representación de Marat-Sade a manos de sus pacientes/actores.


Nacho Fresneda, Juan Codina, Emilio Buale, Francisco Boira, Itziar Castro, Ana Rujas, Pepe Ocio, Eduardo Mayo, María Lobillo, Juando Martínez, Adrián Navas, Andrés Picazo y Julia Rubio se convierten en los pacientes con problemas paranoicos, esquizofrenia y otros trastornos psicopáticos y psicosexuales que habitan este perturbador lugar, donde la historia demuestra que estuvo recluido el Marqués de Sade desde 1801 hasta su muerte en 1814, con 74 años.

Fue allí donde fueron a parar muchos presos políticos, y donde el noble francés, conocido por sus perversiones sexuales, escribió varias obras de teatro que fueron representadas por sus compañeros, para deleite de la burguesía de la época.

Por eso, Peter Weiss lo eligió como escenario de una de sus obras más conocidas: Marat-Sade, donde imagina el encuentro ficticio entre el revolucionario Jean Paul Marat y el Marqués de Sade, dos coetáneos que, sin embargo, nunca coincidieron.

Juan Codina es Marat. ©Jesús Ugalde
Nacho Fresneda interpreta a un “sexi” marqués de Sade. ©Jesús Ugalde

“Es uno de los grandes textos del siglo XX. Una historia formidable y eterna”, en opinión de Luis Luque, que deseaba dirigirlo por su “alumbramiento sobre la psicología y alma humanas”.

viaje al XIX

Su montaje pretende que el público se sienta como esos espectadores del XIX que acudían en masa a ver las funciones de Sade. Y para conseguirlo ha colocado las gradas de la enorme sala Fernando Arrabal de Matadero a tres bandas, en torno a “una gran pista central, coronada por un monolito suspendido en el aire, donde se proyectan imágenes de la Revolución Francesa, cuadros de la época y los auténticos retratos de algunos personajes reales que aparecen en esta historia”.

Porque sobre el escenario se representa la muerte de Marat a manos de Charlotte Corday, quien lo apuñaló en la bañera, y se personan en la función históricos como el sacerdote renegado Jacques Roux y la esposa de Marat, Simonne Evrad.

A lo largo de la obra, también “se da cita el debate filosófico entre el propio Sade y  Marat”, llegando a momentos de “gran tensión” sobre cuestiones como “vicio o virtud, violencia o sumisión, lo colectivo o lo individual…” Y es que, según Luque, el texto “indaga en el sufrimiento del ser humano y recapacita sobre si la revolución se produce cambiando la sociedad o a uno mismo”.

Ana Rujas empuña el cuchillo que acabará con Marat. ©Jesús Ugalde
A veces, los locos interrumpen la representación aquejados de sus dolencias. ©Jesús Ugalde

Sin embargo, este debate, “aunque profundo, se narra de forma muy sencilla”, y empleando “mucho humor, mucha picardía y mucha mala leche”, explican Luque y Codina, quien da vida a Marat.

Su personaje –explica el actor– “es enigmático y está lleno de contradicciones” y es el “antagonista (que no enemigo)” del Marqués de Sade. “Aunque para Marat lo importante es la acción y para Sade, el pensamiento crítico, ambos se respetan y entienden que una parte del discurso del otro es válida”, asegura Codina.

Su antagonista en el escenario lo interpreta Nacho Fresneda, un actor bastante alejado de la edad del personaje que describe Weiss en su obra, que lo plantea con 70 años. “Quería un Sade más joven que el original, vigoroso y sexi, para que su ideario carnal tuviera una presencia importante en la función”, aclara Luque.

Por lo demás, el director asegura que no ha tocado ni una coma del texto. Sólo lo ha “limpiado” de repeticiones innecesarias. Además, como indicaba Weiss, en su montaje la música está muy presente, con más de una docena de temas compuestos por Luis Miguel Cobo, que van desde el trap al rock-glam, pasando por el tango, hasta llegar a una Marsellesa coreografiada por Sharon Fridman.


Marat-Sade bajo el prisma de los grandes

Una escena de la función dirigida por Narros (1994). ©Chicho
Pedro Casablanc y Alberto San Juan en el montaje de Animalario (2007). ©Alberto Nevado
La versión de Atalaya (2015).

Berlín, la ciudad que vio nacer a Peter Weiss, acogió el estreno de su Marat-Sade en 1964 con un notable éxito. Pero fue un joven Peter Brook quien la internacionalizó, presentándola primero en Londres, con la Royal Shakespeare Company, y después en Nueva York, y llevándola a la gran pantalla en 1967 con el mismo elenco que lo acompañó en el teatro.

Adolfo Marsillach dirigió y protagonizó la primera producción española en 1968. Fue Sade y José María de Prada, Marat, en una versión que firmaba Alfonso Sastre bajo el seudónimo de Salvador Moreno Zarza. Desde entonces, en nuestro país se han realizado más de una docena de montajes, destacando en los últimos años el de Miguel Narros para el CDN (1994), el de la compañía Atalaya, con dirección y versión de Ricardo Iniesta (2015), y el de Animalario, dirigido por Andrés Lima (2007), que consiguió tres Premios Max.

Blanca Portillo, Miguel Rellán, José Pedro Carrión, Joaquín Notario, Nuria Gallardo, Enriqueta Carballeira, Eusebio Poncela, Roberto Álamo, Luis Bermejo, Pedro Casablanc, Carmen Gallardo, Lola Casamayor, Lola Dueñas, Fernando Tejero o Nathalie Poza son sólo algunos de los muchos intérpretes que cuentan con este título en sus currículums.



  • MARAT-SADE

  • Naves del Español, en Matadero: Paseo de la Chopera, 14
  • HORARIOS: Martes a sábado, 20:00h. Domingos, 19:00h.
  • FECHAS: Del 19 de enero al 14 de febrero de 2021
  • PRECIOS: De 15€ a 20


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