El Centro Dramático Nacional (CDN) nos invita a viajar en el tiempo para colarnos, con los ojos de Bertolt Brecht, en los últimos años de vida del considerado padre de la ciencia moderna: el astrónomo, filósofo, ingeniero, matemático y físico italiano Galileo Galilei.

Verdad o dogma, retractación o muerte, son algunos de los conflictos fundamentales que se le plantean a Galileo en esta función. Él, un científico comprometido con la razón y la verdad demostrada, que cree que “pensar es uno de los mayores placeres del ser humano”, se enfrenta a la irracionalidad del dogma imperante, defendido por las jerarquías eclesial y política, incapaces de admitir lo que la ciencia evidencia: que el geocentrismo es una falacia.

La herejía

“Hoy ha sido abolido el cielo”, dice el investigador al descubrir que la tierra gira alrededor del sol. Y la Iglesia lo acusa de herejía y lo tacha de “triturador de biblias”, obligándole a elegir entre su vida o la evidencia matemática que propugna. Debe renunciar ante la autoridad, retractarse, para perseverar en su vida y su ciencia.

“Su error es no haber atendido las advertencias de su entorno de que sus hallazgos pueden ser mal recibidos. Galileo piensa que a él no le va a pasar como a Giordano Bruno, condenado a la hoguera por sostener idénticas premisas, porque ahora sus afirmaciones se pueden comprobar, y cree que las pruebas irrefutables pueden vencer todo un sistema de creencias”, comenta Ernesto Caballero.

El dramaturgo y director del CDN es el responsable de esta versión de la obra de Brecht, que también dirige, y en la que se nos muestra a un Galileo “vividor, que ama los placeres de la vida. Un hombre del que el Papa dice que ‘piensa sensualmente’, y que ‘no sabe rechazar ni un vino viejo, ni una idea nueva’”.

El hombre

Y para encarnarlo ha elegido al veterano Ramón Fontseré. “Quería un actor-narrador versátil, con mucha vitalidad y sentido del humor. Alguien capaz de captar y transmitir la ironía de las palabras de Galileo, y que, además, tuviese una gran capacidad de transformación física, porque comienza la función con 46 años y la acaba como un anciano”, explica.

En su montaje, para el que ha “limado muchos elementos doctrinales y didácticos” del original –“innecesarios”, en su opinión, para “un público sobreinformado” como el actual–, el escenario es circular, y se ha dispuesto en el centro de la sala.

“Es lo más coherente con el argumento –expone–. Galileo cambia la visión del mundo: plantea que la tierra gira alrededor del sol, que no somos el centro del universo, y eso teníamos que reflejarlo en la percepción del público, multiplicando los puntos de vista, destacando matices, y dando protagonismo al actor”.

En ese ámbito, la obra construye la trayectoria vital, personal y pública de su protagonista. Mostrándonos al “sabio, al hombre tenaz ilusionado con la ciencia y sus investigaciones, a la estrella de la época que se quería comer el mundo, pero choca con la Inquisición”. Pero también al ser humano “con sus errores, egoísmos y debilidades”, relata Fontseré.

Junto a él en el escenario reconstruyen la vida de este gran hombre de la historia los actores: Chema Adeva, Marta Betriu, Paco Déniz, Alberto Frías, Pedro García de las Heras, Ione Irazábal, Borja Luna, Roberto Mori, Tamar Novas, Paco Ochoa, Macarena Sanz, Alfonso Torregrosa y Pepa Zaragoza; y los músicos: Javier Coble, Pau Martínez y Kepa Osés.


Alter ego de Brecht

“Galileo es un trasunto mal disimulado del propio Brecht”, afirma Caballero sobre el protagonista de la obra. Y es que el autor alemán pone en boca de este científico sus propias preocupaciones sobre la mercantilización de la ciencia, y su alejamiento progresivo de la humanidad.

Brecht escribió tres versiones de La vida de Galileo. Terminó la primera en 1938, y preparó la última casi al final de su vida, con una visión transformada por la bomba atómica de Hiroshima, un hecho que, en su opinión, convirtió “las relaciones entre sociedad y ciencia en un problema de vida o muerte”. Así, el Galileo-Brecht advierte: “Los movimientos de los cuerpos celestes se han vuelto más previsibles, pero todavía son incalculables para los pueblos los movimientos de sus soberanos”.



  • VIDA DE GALILEO
  • Teatro Valle-Inclán: Plaza de Lavapiés s/n
  • HORARIOS: Martes a sábado, 20:30h. Domingos, 19:30h. 
  • FECHAS: Del 29 de enero al 20 de marzo de 2016


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