• La trastienda del mundo político y la miseria humana se colocan en primer plano en Un marido ideal, la famosa comedia de Oscar Wilde, que Juan Carlos Pérez de la Fuente traslada al siglo XX.


El suspense, la ambición, el chantaje, la corrupción, la ética, el amor y hasta la identidad sexual maridan perfectamente en esta historia, estrenada a principios de 1895 que, sin embargo, el autor de esta versión, Eduardo Galán, considera que “no pasa de moda”. 

Su “crítica mordaz nos hace reflexionar sobre los valores que siguen ponderando en nuestra sociedad hoy en día, constatando con tristeza que apenas hemos evolucionado en el campo de la honradez”, dice Galán.

Y es que, aunque a los ojos de los demás el protagonista de la obra es un político brillante, un perfecto caballero y un marido ideal, para forjar su carrera se ha servido de la estafa y la corrupción. Un panorama que –a juicio de los creadores de este montaje– recuerda mucho a esta España nuestra. De hecho, Pérez de la Fuente dice que la hubiese titulado “Un político ideal”.

No obstante, el director no ha querido ubicar la acción en nuestro país, sino en el Londres de los setenta, “cuando en España estábamos a punto de salir de la dictadura franquista y mirábamos a Inglaterra con envidia y deseo, como un ejemplo a seguir”. Y la ha acompañado del “sonido Beatles” por “su espíritu de modernidad”. Su objetivo: conseguir que el distanciamiento en el tiempo y el espacio nos sirva para “diseccionar este mundo que nos devora” con “el afilado bisturí de la ironía de Wilde”.

¿dimitir o no dimitir?

Juanjo Artero ha sido el actor elegido para dar vida a Robert Chiltern, este político de fachada impoluta, que acaba de ser nombrado ministro de Asuntos Exteriores, y al que muchos ven de primer ministro británico. 

Pero su brillante futuro podría complicarse si sale a la luz su pasado. Y la corresponsal de The Times, Laura Cheveley (Candela Serrat), lo sabe y amenaza con revelar su oscuro secreto si no accede a sus deseos, haciendo que la vida de Chiltern se desmorone como un castillo de naipes, pues no sólo está en juego su carrera política, sino su matrimonio.

María Besant como Gertrudis, la joven esposa de recta moral que adora a su marido; Daniel Muriel como Arthur Goring, el inteligente y frívolo amigo del político, un soltero de oro, asiduo a las fiestas, en el que muchos reconocen un trasunto de Wilde; y Ania Hernández como la hermana menor del protagonista, enamorada de Goring, completan este montaje con el que su director asegura “podemos permitirnos el lujo de reírnos de la política que todo lo domina”.


El ‘ideal’ en pantalla grande

Minnie Driver y Rupert Everett en la película de 1999.

El texto de Wilde se ha llevado al cine en varias ocasiones. La primera, en 1947, cuando Alexander Korda dirigió a Paulette Goddard (exesposa de Charles Chaplin) como la señorita Cheveley, y a Michael Wilding (que años más tarde se casaría con Elizabeth Taylor) como Lord Arthur Goring.

En 1967, TVE estrenó un Estudio 1 con este título. Lo dirigieron Francisco Abad y Alberto González Vergel, y lo protagonizaron, entre otros, Jesús Puente, Francisco Valladares y Lola Herrera.

La última versión de Un marido ideal que ha podido verse en la gran pantalla data de 1999 y lleva la firma de Oliver Parker. Rupert Everett como Goring, Cate Blanchett, Julianne Moore y Minnie Driver son algunos de los conocidos rostros que la interpretaron.



  • UN MARIDO IDEAL
  • Teatro Príncipe Gran VíaC/ Tres Cruces, 8
  • HORARIOS: Miércoles a viernes, 20:00h. Sábados, 18:30h. y 20:30h.
    Domingos, 18:30h.
  • FECHAS: Del 13 de noviembre de 2019 al 4 de enero de 2020
  • PRECIOS: Desde 15
  • DURACIÓN: 80 minutos


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