• Con el Premio Nacional de Literatura Dramática bajo el brazo, Alberto Conejero estrena Paloma negra, una tragicomedia musical donde entrecruza a Chèjov, las rancheras, nuestro exilio y el desierto mexicano.



Hace mucho tiempo que Conejero lee ávidamente “toda la literatura creada en el exilio”. Max Aub, María Zambrano, Concha Méndez son algunas de sus lecturas de cabecera. Y sumando a esa “obsesión” la que también siente por La gaviota de Chèjov, el dramaturgo ha creado un relato de “trasterrados españoles que viven en México, intentando encontrar su lugar bajo el sol, atrapados entre dos mundos: el país que dejaron atrás y en el que ahora viven”, explica.

Tomando el título de una famosa ranchera que cantaban Lola Beltrán y Chavela Vargas, la acción nos traslada a los años 60, a un rancho a las puertas del desierto mexicano. Allí, Conejero ha trenzado “varias historias de amores cruzados y deseo”, para “lanzar preguntas sobre la idea de patria, nación, memoria y otredad”.

Memoria emocional

Con la idea de “crear un paisaje sonoro de la memoria emocional” de los protagonistas, la dramaturgia musical de Mariano Marín es una pieza fundamental del montaje.

Sobrevolando el folclore mexicano y el imaginario musical de nuestros exiliados, el público podrá distinguir notas de La llorona, Paloma negra, el pasodoble Suspiros de España o el chotis Madrid, de Agustín Lara. Siempre interpretados al piano por José Bustos.

En la función él es Lázaro, pianista hijo de Ana María (Consuelo Trujillo), gran actriz de la República, que ahora sobrevive haciendo películas de serie B en México, y que tiene por amante a un joven escritor, Max Rejano (Juan Vinuesa). Junto a ellos, su ahijada Manuela (Zaira Montes), huérfana acogida por Ana María y enamorada de Lázaro; Juana (Yaiza Marcos), la novia mexicana de Lázaro; y Tomás (José Troncoso), el maestro.


La trastienda de la obra

Además de esos ecos chejovianos que muchos podrán distinguir en los personajes de Paloma negra, Conejero ha regalado a algunos de sus protagonistas ciertos rasgos de artistas que admira.

Así, su Juana, además de ser “un trasunto” de la Nina de La gaviota, está inspirada en la transgresora poeta mexicana Pita Amor, que “enamoró” al dramaturgo cuando supo de ella y su vida. Mientras que Max Rejano suma en su nombre a dos autores que también tienen ganado el corazón de Conejero: Max Aub, del que incluso ha empleado textos para que sean pronunciados por el personaje que interpreta Vinuesa; y Juan Rejano, un escritor mexicano que descubrió durante su estancia en el Ateneo de México.



  • PALOMA NEGRA

  • Teatros del Canal: C/ Cea Bermúdez, 1
  • HORARIOS: Martes a sábado, 19:30h. Domingos, 18:00h. 
  • FECHAS: Del 2 al 21 de febrero de 2021
  • PRECIOS: De 9€ a 25
  • DURACIÓN: 80 minutos


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