• El actor Ángel Ruiz ha desempolvado su máquina de coser y se está haciendo un armario ropero creado, puntada a puntada y patrón a patrón, con sus propias manos.


Con 18 años comenzó a estudiar diseño de moda, y durante un tiempo se ganó la vida “haciendo vestuario para teatro”, hasta que le picó el gusanillo de la interpretación y lo dejó todo por dedicarse a esta profesión, en la que lleva trabajando más de dos décadas.

Sin embargo, patronar y coser le “relajan”, y eso “impide que le dé demasiadas vueltas a la cabeza sobre lo que está pasando”. Por eso, en este confinamiento Ángel Ruiz ha vuelto a diseñar y confeccionar sus propias prendas de ropa, una labor “fascinante”, que –dice– le “empodera”.

A él el decreto de estado de alarma le pilló con varios proyectos entre manos. Hasta mediados de abril tendría que haber estado interpretando en el Teatro Galileo, junto a Silvia de Pé y Camila Viyuela, la comedia de Félix Estaire El tiempo todo locura. Y llevaba una semana grabando una nueva serie de TVE titulada El pilón, creada por José Mota.

#YoMeQuedoEnCasa-angel-ruiz
La música es una de sus grandes pasiones y suele practicar al piano.

Además, estos días debería haber comenzado los ensayos de La tabernera del pueblo, a las órdenes de Mario Gas, una zarzuela que iba a estrenarse el 6 de junio en el Teatro que dirige Daniel Bianco, y que finalmente se ha “reprogramado para la próxima temporada”.

“Gran consumidor de música”, la escucha “para todo”. Con Bach, por ejemplo, cada mañana consigue ‘conectarse’ consigo mismo, pues confiesa ser de “despertar lento”.

Y, mientras espera que “pronto nos dejen salir de casa”, el intérprete hace “todo lo que antes, por falta de tiempo, no podía hacer”. Además de coser, está escribiendo “una versión, para teatro musical de pequeño formato, de una novela gráfica basada en un hecho real que acaeció en Francia en el periodo de entreguerras”. Y prepara un nuevo proyecto con su compañero de fatigas en Miguel de Molina al desnudo, el pianista César Belda.

Ya por las noches, se dedica a ver series, una media de “3 ó 4 capítulos diarios”. Ahora está con Black Mirror, que recomienda porque “tiene mucho que ver con relacionarnos a través de las redes sociales y con cómo la tecnología influye en nuestras vidas”, algo que estamos notando más si cabe, en este encierro.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, pon aquí tu nombre