• Lejos de su cuarto puesto en OT 2011, el éxito internacional de El hoyo ha convertido a Alexandra Masangkay en una actriz a la que se rifan más allá de nuestras fronteras, incluso en confinamiento.


En Madrid apenas hemos podido verla sobre el escenario dando vida a Kiki, “amiga de la protagonista” de Flashdance, el musical, un espectáculo que se estrenó en el Nuevo Apolo un 5 de febrero con la idea de “petarlo”, pero que “bajó el telón definitivamente el 11 de marzo” debido al cierre de los teatros, dejando en la calle a “más de 20 artistas entre músicos, bailarines, actores y técnicos”, y a ella con las ganas de estrenarse en el papel principal, para el que había estado preparándose con intensas clases de baile, cuando “no había bailado nunca”.

Sin embargo, la mirada de Alexandra Masangkay ha cautivado a muchos a través de la gran pantalla. Y es que, aunque quizá no la reconozcas, tras su bonito rostro de rasgos orientales se oculta la sucia y desgreñada protagonista de El hoyo. Esa salvaje mujer que busca desesperada a su hija por las distintas plataformas del distópico y desolador lugar creado por el cineasta vasco Galder Gaztelu-Urrutia en una película a la que muchos nos hemos acercado en este confinamiento, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.

“Está siendo una locura”, dice esta actriz catalana de origen filipino “verdaderamente sorprendida del éxito mundial” de la cinta, promocionada a nivel internacional como The Platform, gracias a la cual ha recibido mensajes de felicitación de países tan lejanos como los Emiratos Árabes, y le han surgido casting al otro lado del Atlántico, donde ha empezado a “abrir mercado con un nuevo representante local”.

Pero ella intenta mantener la calma poniéndose “a tope con el inglés” para las pruebas grabadas que le piden (lleva más de media docena en menos de dos semanas), y entrenando su cuerpo con “estiramientos de yoga” y poniendo en práctica la “formación de en baile clásico y jazz” que le pagó la productora del musical que representaba. “Cuatro meses muy duros, con 30 horas a la semana de danza, que han hecho que ahora mi cuerpo necesite estar activo continuamente”, explica.

#YoMeQuedoEnCasa-alexandra-masangkay
Relajándose con su querida perra.

Además, junto a su “chico y coach”, el también actor Javier Taboada, este año abrió un “estudio de interpretación” en Madrid, Lapu-Lapu, y están haciendo “encuentros telemáticos” en los que han participado, entre otros, la actriz Sandra Cervera, el director Salvador Calvo (Los últimos de Filipinas) o el actor Carlos Hipólito.

Para “estar más en contacto” consigo misma, le ha dado por “leer poesía, algo que antes no hacía muy a menudo”. Y, como pintar le ayuda a “desconectar” y hace que las horas se le pasen “volando”, se construyó “un caballete con palés” y deja fluir su creatividad entre pinceles y acrílicos. Así, ha pintado varios cuadros, como el retrato que regaló a su suegra por el Día de la Madre.

Y es que Alexandra está pasando el confinamiento en casa de su familia política en el Valldoreix, porque es “más grande” que su piso de Madrid, y tiene un jardín donde su perra, de gran tamaño, está mucho más a gusto.

Con ellos comparte tiempo viendo películas y alguna que otra serie, como The Mandalorian, que sigue porque es “un poco friki”. Y, como le gustan “los personajes femeninos fuertes y poco comunes”, disfruta de la tercera temporada de Killing Eve.

También se ha visto las dos temporadas de After Life, “una comedia muy oscura, pero muy entretenida”, protagonizada por Ricky Gervais. Y ha “flipado” con The Florida Project, de Sean Baker, un largometraje al que llegó “por casualidad” y que “cuenta el día a día de unas familias sin recursos, que viven en unos moteles a las afueras de Disney World, desde la perspectiva inocente de unos niños, pero mostrando la decadente realidad que los rodea. Unos niños que interpretan maravillosamente, y cuya historia te rompe el corazón”.

Además, como ella y su pareja son “grandes aficionados al teatro”, han estado viendo alguna de las obras que el National Theatre ha colgado en abierto, como el Frankenstein en el que Benedict Cumberbatch (Sherlock) y Jonny Lee Miller (Elementary) se intercambian los roles del doctor y su criatura.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, pon aquí tu nombre