• Con dos hijos pequeños, la actriz, directora y productora Ainhoa Amestoy divide sus jornadas entre juegos infantiles y el trabajo en un nuevo proyecto teatral con su padre dramaturgo.


Tuvo tiempo de recoger el Premio ADE de dirección 2019, que la Asociación de Directores de Escena de España le entregó a finales de febrero en el Teatro de la Comedia de Madrid por su puesta en escena de Desengaños amorosos. Y, al frente de Estival Producciones junto a Alejandro de Juanes Seligmann, la primavera y el verano se les presentaba “con muchísima actividad”. Pero el estado de alarma ha hecho que sus planes vayan cayendo uno a uno como fichas de dominó.

Desde hace tres años, Ainhoa Amestoy dirige la Noche de Max Estrella, con la que el Círculo de Bellas Artes de Madrid celebra el Día Mundial del Teatro, una cita que este año todos hemos celebrado confinados desde casa.

Esta misma quincena tenía previsto participar en las Jornadas de Teatro del Siglo de Oro de Almería con su recientemente premiado montaje, pero la cita ha tenido que aplazarse al año que viene, y con él también iba a ocupar el escenario del madrileño Teatro Galileo del 14 al 17 de mayo por las ya canceladas Fiestas de San Isidro. Además, a finales de abril debería estrenar Amor, amor, catástrofe en las Naves del Español, pero parece muy poco probable que puedan hacerlo.

#YoMeQuedoEnCasa-ainhoa-amestoy
Tanto su pareja como ella estudiaron Literatura en la universidad. De ahí su enorme biblioteca.

Así que pasa las mañanas dedicada a sus hijos de 6 y 8 años, mientras su pareja, “que es editor”, trabaja. Después de comer se intercambian los roles, y la actriz y directora teatral se coloca delante del ordenador intentando mover las fechas de los bolos y funciones que tenía prevista su compañía; trabajando en nuevos proyectos; o “impartiendo clases online de literatura dramática y práctica escénica” a alumnos que, incluso, la siguen desde Estados Unidos.

Ahora está muy pendiente de un nuevo texto que escribe su padre, el dramaturgo Ignacio Amestoy, titulado Lope y sus Doroteas, que quiere estrenar en los festivales de verano con su compañía, y por eso lo comentan por videoconferencia continuamente, “para pulirlo”. Además, se prepara para impartir “a profes” los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, “con la esperanza de que, para entonces, esté todo normalizado”.

Con los peques tira de esa “enorme imaginación que no nos falta a los teatreros” y hace de todo: papiroflexia, un álbum de fotos, ejercicio físico… y hasta un mapa del tesoro. Y todo mientras escuchan a Fetén Fetén, “un grupo español magnífico que va a colaborar con nosotros en el proyecto de las Doroteas” o se conecta a “las listas de Spotify de La Casa Encendida”.

En un hogar donde “no faltan los libros”, ahora está leyendo Los asquerosos, un thriller de su compañero de estudios en la RESAD Santiago Lorenzo, que la mantiene “muy entretenida”. Y con su pareja acaba de ver La trinchera infinita, la cinta protagonizada por Antonio de la Torre y Belén Cuesta, “durísima por el tema que trata”, pero que recomienda ver porque “nos da pie a relativizar lo que estamos viviendo”.

2 COMENTARIOS

  1. Es una suerte haber sido tu alumna, Desengaños amorosos es la obra que más recuerdo haber disfrutado en mis muchos años, volveré a verla cuando la pongan de nuevo, te admiro muchísimo como persona y como artista, eres una joya, cuidate

  2. Para mí, ha sido una suerte ser alumna tuya. Eres cercana, capaz de aglutinar y hacer grupo, estupenda actriz y directora, nada engreída.Me pareces una gran persona.
    Un abrazo.

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