Darío Facal nos propone una reflexión sobre el mal y la relatividad moral con un montaje que emplea como guía de viaje El corazón de las tinieblas, la novela de Josep Conrad sobre el colonialismo en África.

Fascinado por este texto desde que lo leyó hace diez años, el dramaturgo y director, que es un gran amante de “los desafíos”, tenía ganas de llevarlo a escena desde entonces. Y Canal le ofreció la oportunidad.

A Facal le inquietaba “la deshumanización que sufren sus protagonistas”, que le llevó a plantearse “si el mal es un elemento externo o es natural al ser humano”, o si simplemente es el resultado de una “flexibilización de la moral” cuando uno se aleja de la llamada “civilización”.

Con estas cuestiones en la cabeza, Facal ha creado un espectáculo que reúne “lo documental, lo experimental, lo poético y lo performativo”, con el que nos invita a “viajar a lo desconocido” para “intentar comprender nuestra propia oscuridad”.

Colonialismo salvaje

Tomando como hilo conductor la novela de Conrad, navegaremos siguiendo el curso del río Congo junto a los actores Ernesto Arias, Ana Vide y Kees Harmsen, que nos adentrarán “en el terror” provocado por “las paradojas del capitalismo”, acompañados al piano por José Luis Franco.

Su viaje nos traslada a finales del siglo XIX, al “holocausto humano perpetrado en el Congo para conseguir marfil y caucho”, planteándonos –según Facal– “el eterno dilema sobre la responsabilidad de unas culturas con otras” a través de tres miradas muy diferentes: las de sus protagonistas.

Marlow (Arias), el marinero enviado a buscar al jefe de una explotación de marfil llamado Kurtz (Harmsen), que ha desaparecido en la selva, y la prometida de este último (Vide), quien, preocupada por él, ha decidido embarcarse en esta aventura.


Holocausto olvidado

Lo que hoy conocemos como República Democrática del Congo fue durante medio siglo (1908-1960) una colonia de Bélgica, denominada Congo Belga y administrada con mano dura por el rey Leopoldo II. Sus abundantes riquezas (caucho, marfil, uranio…) incitaron a la corona y a las compañías concesionarias a emprender una explotación brutal de su población, provocando que ésta se redujera a la mitad entre 1880 y 1926. Es por eso que algunos historiadores hablan de este período como un “holocausto olvidado”.

Un horror que Josep Conrad conoció de primera mano, pues pasó seis meses en el Congo colonizado, y que intentó reflejar en su novela El corazón de las tinieblas.

Después, su relato ha servido de inspiración para varias películas. La más conocida, Apocalypse now (1979), que si bien está ambientada en la guerra de Vietnam, mantiene el espíritu y la estructura del texto de Conrad, incluido el personaje de Kurtz, interpretado por Marlon Brandon en el multipremiado filme de Francis Ford Coppola.

Tim Roth, como Marlow, y John Malcovich como Kurtz, protagonizaron El corazón de las tinieblas en 1993, a las órdenes de Nicolas Roeg. Y hay quien dice que la comedia satírica Cannibal women in the Avocado Jungle of Death está vagamente inspirada en la obra de Conrad, pues tiene como protagonista a la doctora Kurtz, una renombrada intelectual feminista que, harta de la civilización occidental, se interna en la selva y acaba convertida en emperatriz de una tribu de mujeres caníbales.


  • EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS
  • Teatros del Canal: C/ Cea Bermúdez, 1
  • HORARIOS: Martes a sábado, 20:00h. Domingos, 18:30h.
  • FECHAS: Del 26 de abril al 13 de mayo de 2018
  • PRECIOS: De 14€ a 17

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