Pablo Chiapella encerrado
en un manicomio

Alguien voló sobre el nido del cuco

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Metido en el papel. ©Alberto Collado de Lis

“Quiero demostrar que hay más vida después de Amador”

Cuando tan sólo era un joven estudiante de teatro, “la inconsciencia juvenil” llevó a Pablo Chiapella a ofrecerse para interpretar sobre un escenario a Randle McMurphy, el delincuente protagonista de Alguien voló sobre el nido del cuco. Quince años después, y con la madurez y el bagaje profesional y personal acumulados, tampoco se lo ha pensado dos veces para volver a meterse en la piel de este personaje en la versión teatral que dirige el que fuera su profesor, Jaroslaw Bielski, que también le dirigió entonces.

Con personalidad propia

En la cabeza de todos está la interpretación de Jack Nicholson para la gran pantalla, ¿eso asusta a la hora de enfrentarse a un personaje como éste?
Nicholson estuvo brutal en la película y es absurdo intentar imitarle. Ya me enfrenté a este personaje hace quince años, cuando estudiaba en Réplika, la escuela de Jaroslaw Bielski, y lo que hice entonces, y he vuelto a repetir ahora, es olvidarme de esa interpretación. La suerte es que este personaje está tan bien escrito, y le suceden cosas tan salvajes, que permite plantearlo desde cualquier lugar. Sólo hay que tener ganas y la capacidad energética que exige interpretarlo. Yo he intentado no copiar nada, ni siquiera tener un guiño a lo que hizo Nicholson. Es otro McMurphy completamente diferente.

¿Cómo es tu McMurphy?
Me surge como un tío de la calle, que ha vivido siempre al margen de la sociedad; un buscavidas muy inteligente, que no quiere ser encorsetado por lo que le rodea; un tío libre, ganador y luchador, que no se rinde ante nada. No es un mal tipo, pero no ha sabido contener ciertos impulsos, porque está acostumbrado a vivir en la cara B. Tiene un carácter explosivo: pasa de cero a cien en medio segundo. Pero tiene un espíritu alegre y está lleno de ganas de vivir. Es auténtico.

Emilio Gómez, Alejandro Tous, Chiapella y Rodrigo Poison (al fondo) son pacientes del centro.

¿Tiene algún tic especial?
Tiene varios. Por ejemplo, tiende a llevar las manos hacia atrás porque es muy agresivo y se tiene que frenar. Y su risa es muy explosiva. Ríe como si no hubiera un mañana, sin vergüenza ni falsedades, con todo el cuerpo. Su risa te explota en la cara.

¿Cómo te deja tras una función?
Muerto. Es un torbellino de energía, que llega a una institución donde todos están drogados, paralizados, anulados. Y él intenta despertarlos transmitiéndoles la energía que le sobra. Su cuerpo es un reflejo de su mente, es un tío que no para nunca, pura energía… y me consume.

¿Qué temas trata esta obra?
Habla del poder que unos hombres ejercen sobre otros y de las fuerzas ocultas que consiguen dominar al ser humano haciéndole creer que algo le es necesario para ser feliz, o impulsándole a dejarse llevar por la inercia. Hoy en día, ese manicomio podría ser un instituto, o una oficina… Y las fuerzas ocultas, redes sociales como Twitter o Instagram…

¿A quién apartarías del mundo  metiéndolo en ese psiquiátrico?
Donald Trump iría el primero, y con él todos sus colegas. No lo dudaría.

¿McMurphy puede marcar un antes y un después en tu carrera?
Espero que sí. No tiene nada que ver con lo que he hecho hasta ahora y por lo que la gente me conoce. Es un personaje muy potente, con el que espero demostrar que hay más vida después de Amador.

Junto a Carmen Ibeas en una escena de “Alguien voló sobre el nido del cuco”.

Si pudieses escribirte un personaje a medida, ¿cómo sería?
Me gustan los de carácter, con un ciclo vital muy grande y marcado, y que acaban de una manera completamente distinta a como empezaron.

¿Quiénes son tus referentes en la profesión?
Luis Tosar me parece un actor fascinante; siempre ha sido un referente para mí porque impregna a sus personajes de gran poderío, pero sin excesos. El trabajo de Javier Bardem me parece increíble. Y Eduard Fernández, me encanta. Creo que en España hay mucho talento.

¿Cómo llevas la popularidad?
He pasado momentos de mucho agobio, pero con los años he aprendido a ir a favor. Sé que es parte de mi oficio, pero no voy a dejar que me perjudique a nivel personal.

¿Y qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Desde hace tres años, que soy papá, me encanta estar con mi hija el máximo tiempo posible. Valentina es agotadora, pero es quien más feliz me hace. También me gustan los animales (tengo un par de perritos y un gato), hacer deporte, salir al campo, o de farra con los colegas de vez en cuando.


De ‘profe’ a actor

Con Petra Martínez, su vecina Fina en “La que se avecina”.
Entrevistando a un paisano en el programa de TVE.
Con Silvia Marsó en “La puerta de al lado”. ©Ricardo Solis

Un auténtico paisano para los que le han conocido presentando el programa homónimo de TVE, y un “vividor follador” para los seguidores de la serie La que se avecina, Carlos Chiapella puede presumir de tener seguidores en todos los estamentos familiares, desde los más peques a los más veteranos. Pero lo que quizá muchos no sepan es que este albaceteño no ha dejado de trabajar como actor desde que hace dos décadas su amigo y compañero Ernesto Sevilla le ofreció participar en un proyecto para Paramount Comedy y dejó sus oposiciones a profesor de Educación Física para entregarse de lleno a esta profesión sin la que ya no sabe vivir.

La última vez que lo vimos sobre un escenario fue en La puerta de al lado, a las órdenes de Sergio Peris-Mencheta y condenado a enamorarse de Silvia Marsó. Ahora vuelve a estar condenado sobre un escenario, sólo que esta vez en la institución mental que Ken Kesey ideó en su novela Alguien voló sobre el nido del cuco. 

De ella partió el guión de la multipremiada cinta que Milos Forman dirigió en 1975, y la interpretación que catapultó a la fama a Jack Nicholson. Y de ella partió también Dale Wasserman para su versión escénica, que Bielski ha traducido para este montaje, con el que La Dalia Films se estrena como productora teatral.

EL PRECIO DE LA LIBERTAD
La historia nos muestra a un delincuente, Randle McMurphy, que, para evitar la cárcel, finge tener un problema mental y es trasladado a un manicomio, donde los pacientes sobreviven ‘felizmente’ entre juegos de mesa, drogas y descargas eléctricas. Pero su llegada lo cambiará todo.

Junto a Chiapella, se encierran en él: Rodrigo Poisón, Alejandro Tous, Mona Martínez, Niko Verona, Emilio Gómez, Fernando Tielve, Sergio Pozo, Ramón Valles, Carmen Ibeas, Manuel Tiedra, Manuel Teódulo, Javier Sáez, Chechu Moltó e Iris Rico.



  • ALGUIEN VOLÓ SOBRE EL NIDO DEL CUCO
  • Teatro Fernán GómezPlaza de Colón, 4
  • HORARIOS: Martes a sábado, 20:00h. Domingos, 19:00h. 
  • FECHAS: Del 11 de octubre al 4 de noviembre de 2018
  • PRECIOS: Desde 14


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