Entrevista a Arturo Fernández

“La vocación me encontró cuando no sabía hacia dónde dirigirme”

Gema Fernández / Foto: Naballe|
Actualizado el Jueves 30/11/2017
comparte
últimas noticias

Pisó un escenario por primera vez en 1968, y desde entonces no ha querido apearse de esta “dura”, pero “gratificante” profesión a la que ha dedicado toda su vida. A sus 88 años, Arturo Fernández (Gijón, 1929) vuelve a lucir palmito de seductor para interpretar sobre las tablas Alta seducción, una comedia que María Manuela Reina escribió expresamente para él, y que estrenó a finales de los ochenta.

‘Traje’ a medida

¿Cómo definiría esta función?
Es alta comedia en estado puro. Lo reúne todo: un texto ágil, humor inteligente, acción, elegancia, risas y ternura.

Este texto fue escrito hace tres décadas para que le sentara como un guante. ¿Cómo se siente volviendo a ponérselo?
Es, sin duda, todo un reto. Ha habido que actualizar el ‘traje’, pero poco; cambian las solapas, el ancho del pantalón… Quizás ha necesitado más actualización el protagonista, porque hay que tener mucha salud para interpretar el personaje de Gabriel. Es trepidante.

¿Qué ha cambiado en esta nueva producción?
Creo sinceramente que está mejorada, y el público que la vio entonces y ha vuelto a verla ahora así me lo confirma. Ha madurado, como el personaje. Ha ganado en ternura, en puesta en escena: el decorado, la iluminación y la música son un espectáculo en si mismo. Se ha actualizado el lenguaje, el humor… Está mucho más redonda, pero sin perder un ápice de su esencia.

arturo-fernandez_noticiaCon Carmen del Valle en Alta seducción.

No es la primera vez que trabaja con Carmen del Valle, ¿por qué su elección para darle la réplica en este tour de force interpretativo?
Hicimos juntos La montaña rusa y, desde entonces, estaba deseando volver a trabajar con ella, porque es una actriz inmensa; de formación teatral clásica, pero con unas dotes innatas para un género tan difícil como es la alta comedia. La química que tenemos en escena trasciende al espectador.

Hábleme de Gabriel, su personaje en esta función.
Es un loco maravilloso. Un hombre mayor lleno de vida, de ganas de ser feliz y de hacer feliz. Un personaje delicioso, que da gusto interpretar.

Gabriel tendrá sus propios trucos pero, en opinión de Arturo Fernández, ¿cuáles son los elementos necesarios para seducir?
Yo seduzco gracias a los personajes que los autores escriben. En la vida personal no me considero un seductor, pero entiendo que, para conquistar, además de la presencia, son elementos indispensables la educación, el humor y la inteligencia.

Pura pasión

Sin ningún antecedente familiar, ¿cómo surgió en usted la pasión por esta profesión?
La vocación me encontró cuando yo no sabía hacia dónde dirigirme. Apenas tenía los estudios elementales, y mi tierra, en plena posguerra civil, apenas ofrecía oportunidades a mi generación, salvo la mina, y poco más… Llegué a Madrid buscando nuevos horizontes, pero perdido, y el azar, vestido de ayudante de dirección asturiano como yo, me ofreció un papel de extra sin frase en una película. Pagaban 60 pesetas, un sueldo alto para la época. Tenía buena pinta, así que acepté. Y después me llamaron para otro rodaje, ya con frase, para otro con más texto… y así nació la vocación, y luego, con el teatro, la pasión… y hasta hoy.

¿Cómo se tomó su madre que quisiera ser actor?
Ella quería que fuera oficinista porque en aquellos tiempos era un lujo, lo máximo que se atrevía a esperar. Pero es fácil imaginarse lo orgullosa que se sentía cuando iba a ver una película donde aparecía el nombre de su hijo. Y tuve la suerte de darle la gran satisfacción de verlo muchas veces en el cine y en el teatro.

arturo-fernandez_noticia2Con Sonia Castelo en Los hombres no mienten. ©Antonio Castro

Es de los actores españoles más veteranos aún en activo. ¿Hasta que el cuerpo aguante?
Hasta que el cuerpo aguante… y mientras el público no me diga lo contrario. El teatro es mi pasión, mi vida…

¿Cómo ve el panorama teatral en nuestro país?
Me preocupa la falta de autores, sobre todo de alta comedia. Hay muchos, y buenos, pero volcados en la televisión. Creo que la política de subvenciones daña al teatro. No deberían darse para hacer clientelismo político. Pero, por encima de todo, el teatro pervivirá porque es un hecho único, sin filtros, un momento irrepetible que hace que el espectador disfrute de una manera singular cuando se alza el telón.

¿Qué consejo daría a las nuevas generaciones de actores?
Mi escuela fue ver y oír a los grandes, y la lección que aprendí de ellos se resume en tres palabras: vocación, esfuerzo y perseverancia.

Toda una vida en los escenarios


Se define como un actor “netamente de teatro”, y sus casi seis décadas al frente de su propia compañía así lo demuestran. El secreto de su éxito: “la responsabilidad, el afán de superación y la meta de no defraudar jamás al público”, que considera “soberano” y al que siempre ha ofrecido lo que esperaba de él, sin importarle que le encasillasen.

Tras años de profesión, confiesa que antes de empezar una función reparte besos a la colección de vírgenes y santos que le acompañan en el camerino, pero, una vez se sube el telón, en su corazón sólo hay hueco para la “felicidad” que el escenario le provoca, y que le ha dado muchas alegrías en forma de premios, como el Nacional de Teatro (2003), o las medallas de oro al Mérito en las Bellas Artes (2003) y al Mérito en el Trabajo (2013), entre otros.

fredy torraEn Enfrentados. ©Fredy Torra

Desde el inicio de este siglo ha enlazado un estreno teatral tras otro. Hemos podido verle en Esmoquin y su secuela, Esmoquin 2 (2001-2005); La montaña rusa (2008-2011); Los hombres no mienten (2011-2014) y Enfrentados (2015-2017), donde daba vida a un cura.

ALTA COMEDIA, ALTA SEDUCCIÓN

Ahora regresa a Alta seducción, un título que la dramaturga cordobesa María Manuela Reina escribió pensando en que él interpretase a su protagonista: Gabriel, un maduro diputado que vive un affaire con una mujer mucho más joven que él. Se estrenó en 1989, obteniendo “un éxito teatral sin precedentes”, según el actor, que recuerda que Pilar Miró “quiso convertirla en película”, pero “su prematura desaparición no lo hizo posible”.

Casi treinta años después, el asturiano afronta el “reto” de una nueva producción de este texto, con “la dificultad de interpretar a un personaje tan vital y arrollador” y “no defraudar a los muchísimos espectadores que en su día disfrutaron con esta magnífica comedia”.

Últimas entrevistas:



 

Deja tu Comentario

Normas de uso
Esta es la opinión de los internautas, no de ProgramaTe.com
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

 
PUBLICIDAD
Recomendaciones
La isla pirata Una aventura pirata dónde encontrarás títeres, piratas, leyendas y ...
Billy Elliot, el musical Uno de los espectáculos más apasionantes hoy en el mundo, llega a Madrid tras once años de gran éxito en el West ...
PUBLICIDAD