El Animalario más personal llega al Matadero

Gema Fernández|
Actualizado el Lunes 07/02/2011
comparte
últimas noticias

Los miembros de la compañía Animalario descubren sus miedos y angustias para alimentar la más personal de sus creaciones, en la que dejan de lado la ideología para trabajar con las emociones.

Animalario–penumbra

La peculiar familia de Penumbra.

“Es un montaje bastante especial, porque habla sobre nuestra vida y todas las cosas que nos preocupan y nos duelen”, asegura Andrés Lima, impulsor y director del montaje. “Decidimos contarnos nuestros sueños y salieron nuestras pesadillas”, confiesa.

Y en esta función se representan precisamente esas pesadillas. La dificultad para comunicarse, la ansiedad, el miedo a no ser amados… son algunos de los temas que se tratan en este viaje al perfil más personal de Animalario. “Atravesamos el espejo para mirarnos de frente y preguntarnos: ¿de qué tienes miedo?”, explica Lima.

Una pesadilla

Juan Mayorga y Juan Cavestany han sido los encargados de dar forma a esta “pesadilla”, que se mueve “en la penumbra entre la vida y el sueño”, de ahí su título: Penumbra.

En ella se cuenta la historia de una familia integrada por un padre (Alberto San Juan), una madre (Nathalie Poza), un hijo (Luis Bermejo), y un fantasma (Guillermo Toledo), que se encuentran en su casa de verano en la playa.

La familia

“Es una familia que intenta amarse, pero les resulta muy difícil”, apunta San Juan. Su personaje, el cabeza de familia, es “un hombre atrapado en una relación violenta con la vida, que no ha aprendido a cuidar de sí mismo ni de los demás”, explica el actor. Y su mujer “vive en un estado de perplejidad constante; se cuestiona si sigue enamorada, si quiere ser madre, si debe marcharse o quedarse…”, añade Poza.

Son “adultos intentando contarle a un niño cómo vivir, su miedo a vivir, sus ganas de vivir”, puntualiza Lima. Quizá por eso, ninguno de ellos es capaz de escuchar la petición del pequeño, que quiere bajar a la playa. Una playa que, según Poza, “simboliza el futuro, la felicidad, el paso adelante”.

Alberto San Juan y Nathalie Poza

San Juan y Poza en una escena de a obra.

Como juguetes

Penumbra se desarrolla en el interior de una casa sin paredes, que ha diseñado Beatriz San Juan, y que el director define como “un juguete”. De hecho, afirma Lima, “este espacio responde al deseo primordial del espectáculo de cómo hablar del mundo o la vida a un niño”.

La ausencia de paredes permite al público convertirse en un privilegiado voyeur que puede observar en detalle todo lo que sucede en el interior de la vivienda, y así “entrar en ese sueño” (o pesadilla, según se mire).

Además, la obra “tiene la estructura narrativa de un sueño, y los sueños hay que interpretarlos, por eso es un poco irracional”, advierte San Juan. “Arriesgada”, puntualiza Poza.

Con Penumbra, Animalario se enfrenta a su decimotercera producción, la más personal e instrospectiva, y la que ha hecho que Toledo regrese a las tablas después de varios años de retiro.

Su objetivo en esta ocasión ha sido “sacar los fantasmas que tenemos en nuestro interior”. Por eso, dice Lima, “es nuestra obra más deseada”, pero también “la que da más miedo”, porque “habla de los deseos y el dolor, y el dolor nos da miedo”, añade Poza. Porque “explora los rincones más oscuros del alma, donde se guardan todos los miedos y dolores que atormentan al ser humano”.

Con ella, prometen al público que podrá “experimentar con las sensaciones”, pero advierten que “el miedo será intenso” y se llorará “a carcajadas”.

 

Deja tu Comentario

Normas de uso
Esta es la opinión de los internautas, no de ProgramaTe.com
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

 
PUBLICIDAD
Recomendaciones
La isla pirata Una aventura pirata dónde encontrarás títeres, piratas, leyendas y ...
Smoking room Adaptación teatral de la película "Smoking room", de Julio Walovitz ...
PUBLICIDAD