Concha Velasco se convierte en una madre venganza

Se mete en la piel de la Hécuba de Eurípides en su primera tragedia clásica
Gema Fernández / Fotos: Antonio Castro y David Ruano|
Actualizado el Martes 11/02/2014
comparte
últimas noticias

Concha Velasco se convierte en ‘madre venganza’ dando vida a la Hécuba de Eurípides, una mujer despojada de todo a la que sólo el odio permite seguir adelante.

No le queda nada. Han asesinado a su marido Príamo, el rey de Troya; han destruido su hogar, arrasado su pueblo, y se enfrenta a una vida como esclava a manos de los vencedores de la guerra. Pero Hécuba sigue manteniendo su dignidad y acepta su destino con resignación, hasta que la vida le da un nuevo zarpazo y debe ver cómo su hija Políxena es sacrificada sin razón, y su hijo Polidoro muere por la avaricia del que creía su amigo, Poliméstor, que quiere quedarse con la fortuna del joven prícipe.

Sin vacilaciones

“Ella pide justicia, pero cuando no se la dan, se convierte en un animal que sólo busca venganza”, relata José Carlos Plaza, director de la función.

Un animal herido, que “no vacilará” en su venganza, “erigiéndose a un tiempo en acusador, juez y verdugo”, añade Juan Mayorga, quien se ha hecho cargo de la adaptación de este texto que data del año 424 a.C. y “nunca antes se había representado en nuestro país”, según asegura Concha Velasco.

Con una escenografía sobria y lúgubre, que nos sitúa en un rincón de una playa llena de ruinas, cenizas, cadávares y humo, porque simula los restos de la guerra de Troya, las nobles de la ciudad derrotada, que forman parte del botín de los vencedores –incluida la misma reina Hécuba–, esperan su destino en el campamento militar donde los griegos aguardan para partir una vez acabada la batalla final.

Y es que ésta es “una función que habla del sinsentido de la guerra y, sobre todo, de sus víctimas: las mujeres”, comenta Plaza.

María Isasi como Políxena, la hija sacrificada de Hécuba; Pilar Bayona, Denise Perdikidis, Marta de la Aldea, y Zaira Montes dan vida a ese grupo de resignadas y vencidas mujeres.

Por su parte, Juan Gea es el tracio Agamenón, y Alberto Iglesias y Alberto Berzal son los griegos vencedores; mientras José Pedro Carrión es el espíritu de Ulises que reclama el sacrificio de Políxena, y Luis Rallo interpreta al maltrecho Polidoro.

Lo peor del ser humano

“Esta versión está enfocada desde el punto de vista del dolor y la venganza, que llevan a Hécuba a convertirse en un animal. Queremos resaltar que la venganza es lo peor del ser humano, pero que siempre hay algo que la desencadena”, explica el director.

Según Velasco, “Eurípides se refugió en Hécuba para criticar cómo funcionaban las leyes y la justicia en ese momento”. No obstante, la actriz comenta que “la clarividencia de Juan Mayorga ha hecho que el texto sea tan contemporáneo, que el espectador podría ubicar la acción en cualquier país actual”.

Para construir su personaje, ella ha tenido que echar mano de su maternidad, y “pensar en el enorme vacío y el inmenso dolor que supone para una madre la pérdida de un hijo”. Y ese sentimiento le ha ayudado a enfrentarse al que dice es su primer personaje trágico.

Su primera tragedia

“Nunca había hecho una tragedia, aunque sí otro tipo de clásicos, como Lisístrata, un teatro de denuncia divertido –dice Velasco–. Pero interpretando a Hécuba en uno de los monólogos de Las troyanas, pensé que me gustaría hacer Hécuba, la obra que Eurípides escribió 15 años antes. Y tenía claro que quería que me dirigiese José Carlos Plaza, con quien ya había trabajado en Hello Dolly, confiesa.

Así que ella ha sido la impulsora de este proyecto, en el que, al ritmo de los tambores de guerra y con el ruido de las olas de fondo, Hécuba-Velasco termina enterrando, literalmente, a sus dos hijos muertos (Isasi y Rallo), y a sí misma.

Un personaje poderoso

A Concha Velasco siempre le han atraído los “personajes poderosos”, como Celestina, o la misma Hécuba. De hecho, fue la actriz quien, pese a haber dicho en varias ocasiones que se retiraba, se propuso interpretar a esta madre y esposa despojada de todo, que dice “ha sido el regalazo de mi vida”.

Sin embargo, la actriz confiesa que le costó mucho aprenderse el texto, “porque, aunque Mayorga lo ha dulcificado, las palabras son muy duras”, y dice que después de cada función sale “con el corazón encogido y dolor de estómago, pero feliz”.

Otro reto ha sido que, a sus 74 años, la actriz debe entrar en escena “pisando cadáveres y ruinas”, lo que requiere “estar en forma” y la obliga a concentrarse para no caer, explica.

Tragedia de éxito probado

Pese a todo, su Hécuba intensa, desgarrada, llena de verdad y rabia, es, según Mayorga, “la voz de la venganza personificada” de esta obra “llena de reflexiones políticas”, que, con el beneplácito de Pentación y el Festival de Teatro de Mérida, se estrenó el pasado verano en este festival.

Desde entonces, no ha parado de cosechar éxitos allí por donde ha pasado, así como elogiosas críticas, como la de Javier Villán, de El Mundo, que dijo: “La temperatura emocional de Hécuba es tan tórrida que, a su lado, los 40º de noche y a la sombra de Mérida son un oasis incendiado por el rencor y la venganza”; o Pérez Pardo, de La Verdad de Alicante, que asegura que con Hécuba, Concha “alcanza la categoría de leyenda viva del teatro español”.

 

Deja tu Comentario

Normas de uso
Esta es la opinión de los internautas, no de ProgramaTe.com
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

 
PUBLICIDAD
Recomendaciones
La isla pirata Una aventura pirata dónde encontrarás títeres, piratas, leyendas y ...
Smoking room Adaptación teatral de la película "Smoking room", de Julio Walovitz ...
PUBLICIDAD