Camus en homenaje a Fernando Guillén

Cayetana Guillén Cuervo y el CDN hacen realidad el último sueño del actor
Gema Fernández / Fotos: David Ruano|
Actualizado el Martes 05/02/2013
comparte
últimas noticias

La versión de El malentendido que estrena el Centro Dramático Nacional nace del deseo de una hija, Cayetana Guillén Cuervo, de homenajear a su padre, y de la propuesta de uno de nuestros grandes actores de recuperar a un “visionario”.

el_malentendido

Cayetana Guillén Cuervo y Ernesto Arias en una escena de la función.

Cuando hace tres años Fernando Guillén empezó la batalla contra una larga enfermedad, su hija Cayetana se propuso rendirle homenaje. “Le dije: ‘Papá, ¿qué te gustaría que te dedicara?’. Y él me respondió: ‘Revisa El malentendido, es un texto muy oportuno. Hay que recuperar su valor crítico en un momento tan confuso”. Y así fue como la actriz persiguió incansable los derechos de esta obra, hasta que los consiguió en exclusiva.

Muchos años antes, en septiembre de 1969, unos jóvenes Fernando Guillén y Gemma Cuervo estrenaban en el Teatro Poliorama de Barcelona este mismo título, que llegaba a España gracias al empeño de un grupo de nuevos actores entre los que se contaba la pareja.

Adolfo Marsillach dirigía la versión, de José Escue Porta, que también protagonizaba María Luisa Ponte. Y antes de la representación, la voz grabada de Agustín González hablaba al público del autor, Albert Camus, fallecido casi diez años antes en un accidente de coche.

El hoy

Ahora es Eduardo Vasco quien se pone al frente de un nuevo montaje, cuya adaptación corre a cargo de Yolanda Pallín, y con un elenco encabezado por Cayetana Guillén Cuervo, Julieta Serrano, Ernesto Arias y Lara Grube.

La obra, inspirada en un suceso real que conmovió profundamente a Camus, narra la llegada del joven Jan a una pensión apartada que regentan su madre y su hermana. Su plan es darles una sorpresa, ofreciéndoles la fortuna que ha amasado en los 20 años que ha estado alejado de ellas. Pero antes quiere observarlas desde el anonimato que le proporcionan una falsa identidad y los cambios producidos por el paso del tiempo.

Lo que Jan no sabe es que estas mujeres llevan años asesinando a los huéspedes para robarles y acumular el dinero suficiente para escapar de un país sin futuro. Y él se convertirá en víctima de su engaño. Un engaño que, según Arias, que da vida a Jan, “representa la absurdez humana, que Camus plantea en ese deseo de ocultar su verdadero yo, en un intento vano de ser reconocido”.

Y es que Jan es un “hombre ingenuo y optimista, lo que le convierte en víctima propiciatoria”, plantea el director.

Soñando con el mar

Marta, la hermana, parece fría y calculadora, pero en opinión de Cayetana –que interpreta el mismo papel que en su momento hizo su madre–, “es un ser inocente, empujado por las circunstancias a la oscuridad en la que vive. Hace lo que hace porque su único deseo es escapar al sur y ver el mar”, explica la actriz.

Su madre (Julieta Serrano) “es la que propicia todo este sin sentido”, dice Vasco. Es una mujer que habla del asesinato como “una costumbre”, y que en un momento de la función asegura que “las viejas desaprenden, incluso, a querer a un hijo. El corazón se desgasta”.

Y entre tanto personaje oscuro, o con algo que ocultar, brilla una luz, la de la esposa de Jan, interpretada por Lara Grube. Un personaje que Vasco define como “el único ser puro de la función”.

Puro Camus

Una función que “es Camus en vena”, dice Cayetana. Porque no falta ni uno solo de sus grandes temas: la ausencia de Dios; la soledad del ser humano; la añoranza de un lugar donde ser feliz; el destino como algo ineludible…

Un texto que, según Vasco, “cobra un sentido asombroso, porque hace reflexionar sobre la opresión del sistema en que vivimos, donde el fin justifica los medios, sólo importa el dinero, y la familia es algo secundario”.

Una obra que, en opinión de Arias, “el público disfrutará, por la actualidad de sus temas y la intriga de la historia”.

Una obra ‘familiar’

Esta obra tiene un significado especial para Cayetana Guillén Cuervo. Cuando sus padres estrenaron El malentendido en 1969, ella tenía tan sólo unos meses. De hecho, Gemma Cuervo comenzó a ensayar embarazada.

Cuarenta y tres años después, la actriz toma el relevo a su madre en el papel de Marta, cumpliendo la promesa que hizo a su padre antes de que falleciera: llevar el espíritu crítico de Camus de nuevo a las tablas.

“Me quedo con la enorme tristeza de que se haya ido antes del estreno y no llegue a verlo, pero ha estado a mi lado en todo momento. He llegado a pasar el texto con él en sus últimos días; sacaba la fuerza y la voz de no sé dónde para hacerlo; me daba los matices, la dignidad… Es algo que no olvidaré nunca”, relata emocionada la actriz.

Su deseo de homenajear a Fernando Guillén y, por extensión, a una generación de actores-luchadores, se ha hecho uno en el equipo del montaje. Y hay quien suma sus propias ilusiones, como Arias, que se siente “emocionado” de interpretar un papel que en su momento “estrenó este grande tan sólo 2 días después de que yo naciese”.

No se han encontrado fichas para esta cartelera.

Deja tu Comentario

Normas de uso
Esta es la opinión de los internautas, no de ProgramaTe.com
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

 
PUBLICIDAD
Recomendaciones
Amor somos 3 Aterriza en España una obra aplaudida por crítica y público; más ...
Solitudes La compañía Kulunka Teatro presenta "Solitudes", su segundo montaje ...
PUBLICIDAD