¿Imaginas a Boris Izaguirre intentando ‘ligarse’ a Obama, el presidente de Estados Unidos? ¿Y a Esperanza Aguirre emulando a Liza Minnelli en Cabaret? En la hora y media que dura el espectáculo Yes, we Spain is different, Carlos Latre es capaz de hacer realidad estas ‘rarezas’, e incluso de rejuvenecer a la Duquesa de Alba y ponerla a cantar el Bad romance de Lady Gaga.

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Bienvenido, Mr. Obama

Y todo porque en su nuevo montaje, este gran humorista e imitador nos traslada a una realidad paralela. En ella, Zapatero ha vendido España a Alemania, y nuestro país quedará en manos germanas si no paga lo que adeuda. Para solucionar el problema, Rajoy, el ‘nuevo’ en La Moncloa, decide traer a Obama para que le ayude, cual Pepe Isbert en Bienvenido Mister Marshall.

El evento, que cubrirán todos los medios de comunicación, “volverá loco hasta el cielo”, donde actores tan conocidos de nuestro cine, como Paco Rabal, Gracita Morales, Fernando Fernán Gómez, y el propio Isbert, observarán lo que pasa en su tierra, mientras comparten comentarios con Francisco Umbral, Gila, El Fary, y hasta el mismo Fraga, que acaba de llegar al edén.

Cien personajes

Rafa Nadal, Matías Prats, Risto Mejide, Ángel Llácer, Belén Esteban, José Luis Moreno, Punset, Shakira, Lidia Lozano, Jorge Javier Vázquez, Iniesta, Sergio Ramos, Mourinho, Pepe, Messi y así hasta un centenar de personajes, aparecerán en el escenario en “un tour de force”, en el que Latre sólo cuenta con su voz, sus gestos y movimientos corporales para darles vida. “No uso maquillaje, ni pelucas ni vestuario –explica el humorista–; tan sólo aparezco vestido de negro. Por eso, además de las voces, he tenido que trabajar mucho más la actitud, los gestos y las posturas”.

El personaje que más se le ha resistido, confiesa, ha sido “el nuevo ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, porque no le había imitado nunca”. Y es que el ex alcalde madrileño estará presente en esta historia, en la que también se hablará de su sucesora, Ana Botella, de la candidatura olímpica de Madrid, del caso Spanair, de Urdangarín, y “de cualquier noticia de última hora que resulte interesante”, apunta Latre.

Y es que “el espectáculo está muy vivo, y quiere ser reflejo de la realidad, que hable de lo que habla la gente en los bares, en las calles”, dice el imitador. Y siempre desde el humor, para que la gente “pase un buen rato, y se olvide de crisis e hipotecas”, desea.

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