Jon Plazaola

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Jon Plazaola. ©David Vicente

“Soy un poco yonqui de esa droga que es la respuesta inmediata del público”

Se ha convertido en el vasco más querido de la ficción televisiva española gracias a su papel de Iñaki en la serie Allí abajo, pero a este guipuzcoano aún le quedan muchas facetas que mostrar.

Terminado el rodaje de la cuarta temporada, y a la espera de que se inicie el rodaje de la quinta, ya aprobada, Jon Plazaola debuta en los escenarios dando vida a Juan, el protagonista de la comedia nostálgica Mandíbula afilada.

De estreno

¿Qué te atrajo de esta obra para estrenarte con ella en el teatro?
Aunque he pisado muchos escenarios haciendo monólogos, soy un poco yonqui de esa droga que es la respuesta inmediata del público, y el teatro siempre me ha llamado la atención. Mandíbula afilada me pareció un texto muy divertido y bien escrito, con mucho ritmo, diálogos muy ingeniosos y con ‘chicha’, un alto componente nostálgico, y algún que otro giro inesperado y un poco cabroncete, así que, decidí lanzarme.

¿Qué es un “mandíbula afilada”?
Ahora sería el equivalente a un fucker (cabrón, en inglés) o, como lo llamaría Amador en La que se avecina, un “vividor-follador”.

Como Juan en “Mandíbula afilada”. ©David Vicente

¿Así es Juan, tu personaje en la función?
En absoluto. Él es muy soñador. Un niño eterno, atrapado en el Síndrome de Peter Pan, que vive encerrado en su ático, pintando (porque es pintor), y con la idea de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Se resiste a madurar porque siente nostalgia de su adolescencia, cuando conoció a su gran amor: Laura, de la que sigue enamorado. Pero la vida los llevó por caminos diferentes y eso le hace sentirse frustrado.

Juan es pintor y tú estudiaste Bellas Artes, ¿tenéis más cosas en común?
Los que nos dedicamos a la interpretación vivimos de nuestros sueños y debemos mantener vivo nuestro lado infantil para que nos dé la ilusión, el empuje y la fuerza necesarios para enfrentarnos a este mundo que nos obliga a reinventarnos continuamente. Ese niño que Juan tiene dentro es el mismo que llevamos dentro todos los actores. También eso lo tenemos en común.

Con Noemí Ruiz en una escena de “Mandíbula afilada”. ©David Vicente

¿Cómo te sientes cuando actúas?
Poder ser otra persona en cualquier momento es un privilegio que pocos tienen, y lo estoy gozando. Me siento muy afortunado de poder meterme en la piel de otros, impregnándola de mi espíritu y de lo que yo tengo.

Así que has llegado a la interpretación para quedarte…
Efectivamente. Es cierto que hasta ahora he tocado muchos palos: he sido monologuista y he estado tanto delante como detrás de la cámara muchos años como presentador y guionista. Pero ahora que principalmente me dedico a ser actor, le he cogido el gustillo y no lo quiero soltar.

¿En qué momento te picó el gusanillo de la interpretación?
Aunque estudié Bellas Artes, siempre fui muy ‘comiquero’ y uno de mis sueños infantiles era convertirme en actor. Y me siento muy afortunado de poder decir que no es el único sueño que se ha cumplido. También quería ser un presentador que viajara, y lo hice durante un tiempo en un programa de la ETB. Quería tener un programa de rock en la radio, y lo tuve… Creo que en la vida hay que tener metas, no estancarse, e ir a por ellas, y a mí aún me quedan muchos sueños por cumplir.

Cuéntame alguno de ellos.
Profesionalmente, me gustaría acabar dirigiendo, pero no tengo ninguuuna prisa. Aún me queda todo por hacer como actor. Me quiero formar y estoy en una posición privilegiada para aprender de los que saben antes de dar el salto a la dirección. Soy como una esponja humana, lo absorbo todo y eso me ayuda a seguir creciendo cada día.

También has escrito una obra de teatro, ¿no?
Escribí Que nadie se mueva en 2011, junto a Esteban Roel, que dirigió la función. Ahora estamos intentando rearmarnos para volver a representarla en otoño en Madrid, donde ya se paseó por el circuito off hace cinco años. Queremos actualizarla, y esta vez yo interpretaría a uno de los personajes.

Caracterizado como parte del Equipo A para el programa Kontrako Extarria de la ETB.

¿Qué tipo de personajes prefieres interpretar?
Quiero probarlo todo. Ojalá esto sólo sea el principio de una larga carrera en la que poder interpretar personajes muy diversos, tanto en comedia como en drama, para poder jugar y experimentar.

Si tuvieses que escribir un personaje a tu medida, ¿cómo sería?
Quizás intentaría probar con una personalidad oscura y maquiavélica; lo contrario al personaje de Iñaki que interpreto en Allí abajo, para ver si soy capaz de jugar en ese campo.

Hablando de Allí abajo: acabas de terminar la cuarta temporada, ¿qué ha supuesto para ti participar en este proyecto?
Mi primera vez no podía haber sido mejor. Profesionalmente, me ha dado mucha experiencia y la oportunidad de cumplir el sueño de participar en una serie nacional como protagonista. Personalmente, he creado unos vínculos muy fuertes con unos compañeros que me lo han enseñado todo. Además, esta serie me ha ofrecido la oportunidad de vivir de cerca la cultura andaluza, de la que también he aprendido mucho.

Junto a “la cuadrilla” de “Allí abajo”. © Julio Vergne

¿Hay tantas diferencias entre vascos y andaluces?
Las diferencias son superficiales. Existen particularidades culturales y regionales, pero en la serie alabamos la riqueza de esos ‘choques’ (en el mejor sentido de la palabra), para mostrar que hay muchas más similitudes que nos unen como seres humanos. Y yo, que siempre he sido muy aventurero y he viajado mucho, he comprobado que eso ocurre con las culturas de todo el mundo. Creo que todos deberíamos tener la curiosidad de ver lo que hay más allá de nuestras fronteras para comprender mejor las propias, es esencial para afrontar la vida. Todo lo que sea salir de nuestra burbuja, es bueno. Y en mi caso es una filosofía de vida.

Algún sitio especial que tengas anotado en tu lista de deseos viajeros.
Me encantaría visitar desde México a Argentina, Brasil, pasando por Bolivia, Perú, Uruguay… América del Sur es un tema pendiente. Y Asia, que es un continente tan grande que no acabas de conocerlo nunca. Hay muchos muchos lugares en el mundo a los que me gustaría viajar. No dejaría de ir a ninguno por malo que sea el panorama que se esté viviendo en ese momento allí, porque de esas cosas también se aprende mucho.


Hacedor de sueños

Fan de los Playmobil desde crío, asegura que su profesión le permite “seguir jugando” como entonces, sólo que ahora es él quien intenta “hacer soñar a los demás” con otras vidas: las de los personajes de ficción que interpreta.

Retrato. ©Sergio Lardiez

Aunque se licenció en Bellas Artes, pronto descubrió que el ‘comiquero’ que desde crío llevaba dentro tenía ganas de darse a conocer al mundo. Y, desde los 19 años, lo fue alimentando en los escenarios de bares y cafés, para dar después el salto a la ETB, donde participó en varios programas como guionista, presentador y actor. A los 27 años se trasladaba a Madrid para iniciar sus estudios de guión de cine y televisión, y pasados los treinta fichaba por Allí abajo, una de las series televisivas de mayor éxito de los últimos años.

Su primera, y de momento única, película como actor es Villaviciosa de al lado, de Nacho García Velilla, que estrenó en 2016, aunque ha tenido que rechazar “un par de proyectos cinematográficos” por su incompatibilidad de agenda con el rodaje de Allí abajo.

DE LA FICCIÓN TELEVISIVA A LAS TABLAS

De cara al futuro, tiene claro que continuará dando rienda suelta a su niño interior, para seguir cumpliendo sueños, propios y ajenos. Y, de momento, lo hace junto a Noemí Ruiz, una de sus compañeras en la exitosa ficción televisiva de Antena 3, con la que ha emprendido esta aventura teatral que es Mandíbula afilada.

En ella interpretan a Juan y Laura, dos polos totalmente opuestos, que se conocieron en el instituto y vuelven a encontrarse por una noche, en la que surgen los recuerdos y la nostalgia de lo que eran, lo que querían ser, y lo que realmente son.

Atravesada de principio a fin por una inteligente ironía, esta comedia romántica –escrita por Carles Alberola, adaptada y dirigida por Mario Hernández, y producida por Txalo– nos propone una reflexión sobre la pareja y los sentimientos, a través de las fantasías de un Peter Pan que construye su propio universo con un guión hecho a la medida de sus sueños. Y es que Juan se refugia en la ficción como vía de escape ante una situación cotidiana que le resulta inhóspita.

Más adelante, Plazaola hará gira en el País Vasco con este título, pero en esukera y con otra de sus compañeras de la serie. Esta vez, con Aitziber Garmendia.



  • MANDÍBULA AFILADA
  • Teatro Bellas Artes: C/ Marqués de Casa Riera, 2
  • HORARIOS: Jueves y viernes, 20:30h. Sábados, 19:30h. y 22:00h. Domingos, 20:00h. 
  • FECHAS: Del 28 de junio al 29 de julio de 2018


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