Un esquizofrénico, un maniaco-depresivo, una agorafóbica, un hipocondríaco, un amnésico, una explosiva intermitente, un adicto, un paranoico, un hombre con personalidad múltiple, otro con trastornos obsesivos compulsivos (TOC), y una joven con trastornos del sueño se han reunido en el Circo Price de Madrid para recibir una terapia muy especial… basada en las acrobacias.

PSY

Guillaume Biron, Héloïse Bourgeois, Mohamed Bouseta, Danica Gagnon-Plamondon, Gisle Lars Henriet, Naël Jammal, Olga Kosova, Florent Lestage, Tom Proneur, Julien Silliau y William Underwood son esos once ‘enfermos’ que superarán sus fobias, compulsiones y peculiaridades con malabarismos, jugando con una rueda alemana, haciendo acrobacias en una cuerda suspendida en el aire, subidos a un trapecio, o manteniendo el equilibrio sobre un mástil chino.

Y es que el último trabajo de Les 7 Doigts de la Main quiere indagar en lo que llamamos locura, desorden psíquico. De ahí su nombre “PSY”, la sílaba inicial de psique, de la mente, ese lugar imposible de conocer y dominar completamente.

Una fusión perfecta

Por eso, en este montaje se yuxtaponen ciertas facetas sombrías de la psique humana al “lenguaje estimulante y exaltado de las artes del circo, revelándonos la belleza, el humor y la omnipresencia de nuestras neurosis”, afirma Shana Carroll, una de las fundadoras de esta compañía canadiense y directora artística de la función.

En su opinión, PSY es “la unión acrobática de cuerpo, espíritu y alma, porque en este espectáculo “el cuerpo es el instrumento que expresa las visiones y meditaciones del alma y el que, finalmente, triunfa”, explica Carroll.

PSY es el cuarto montaje de Les 7 Doigts de la Main, y también el “más grande” y con mayor número de artistas que ha hecho la compañía. Ha elegido Madrid para su puesta de largo europea, y después pretende viajar a Bélgica y Reino Unido, siempre con un único objetivo “emocionar, conmover” al público.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, pon aquí tu nombre